democraciaAbierta

Cómo el coronavirus y las inundaciones estacionales están causando hambre en el Amazonas

La Amazonía brasileña está viviendo un brote importante de Covid-19, creando el dilema perverso para comunidades locales de quedarse en casa o alimentar a su familia. Português

Daniel Tregidgo Luke Parry Patricia Carignano Torres
15 May 2020
La temporada lluvias es siempre una lucha para las familias amazónicas que tratan de alimentarse
|
Daniel Tregidgo. Proporcionado por el autor

Para frenar la propagación de la Covid-19, un tercio de la población mundial está encerrada. Mientras que las grandes ciudades están inundadas de casos, las islas oceánicas aisladas están entre los últimos lugares del planeta libres de la enfermedad. El aislamiento, al parecer, ayuda durante una pandemia.

¿O no lo hace? Millones de personas viven en pueblos y aldeas amazónicas aisladas a las que sólo se puede acceder por barco o por avioneta: muchos de estos pueblos están a unos pocos días de viaje en barco de la ciudad principal más cercana.

Y a pesar de haber sobrevivido a la primera parte de la pandemia sin muchos casos, el Amazonas brasileño está experimentando ahora un gran brote de Covid-19. El sistema de salud de su ciudad más grande – Manaos – colapsó sólo tres semanas después de su primer caso confirmado, y la ciudad se ve obligada a enterrar a muchas de sus víctimas en fosas comunes. Por ahora, incluso algunos indígenas de las poblaciones más aisladas están siendo infectados.

En las regiones más pobres, donde el hambre y la desnutrición ya son comunes, los efectos de la pandemia serán catastróficos.

Quedarse en casa o alimentar a la familia

Las unidades de cuidados intensivos de la Amazonia solo se encuentran en sus ciudades principales, que pueden estar a más de 1,000 km, aproximadamente la misma distancia que hay entre Londres y Barcelona.

Para evitar una mayor propagación de la Covid-19, muchas comunidades amazónicas están tratando de aumentar su aislamiento. Algunos grupos indígenas están haciendo campamentos en partes más profundas en el bosque. Otros pueblos e incluso ciudades enteras se han declarado cerradas al mundo.

Las comunidades rurales todavía dependen de visitar pueblos locales para comprar alimentos, comerciar y recibir salarios y pagos de asistencia social. Esto presenta un problema perverso: quedarse en casa para evitar la Covid-19 o alimentar a la familia.

Se predice que el efecto en las regiones más pobres, donde el hambre y la desnutrición ya son comunes, será catastrófico. Los expertos predicen que la desnutrición causada por la pandemia agregará otros siete millones de niños con retraso en el crecimiento.

Nuestra investigación muestra que los municipios remotos de la Amazonía tienden a tener servicios públicos deficientes, pobreza profunda y altos precios de los alimentos. Las poblaciones tradicionales que habitan los ríos enfrentan gran parte de esto sin ayuda, invisibles a la sociedad brasileña.

También descubrimos que, incluso en tiempos normales, la mayoría de las familias en las remotas comunidades amazónicas tienen dificultades para alimentarse y la mayoría de los niños menores de cinco años padecen anemia.

¿La naturaleza puede proveer?

El Amazonas es excepcionalmente rico en recursos naturales. Es probable que los ríos y los bosques proporcionen algún seguro natural contra el hambre.

Pero la disponibilidad de recursos naturales varía a lo largo del año. Inmensas inundaciones estacionales permiten que los peces se dispersen por el bosque durante meses cada año, alcanzando su punto máximo entre abril y julio, coincidiendo con el momento de la pandemia. Nuestra investigación más reciente ha mostrado que este fenómeno dificulta mucho la pesca, lo que significa que muchas familias pelean por comer lo suficiente durante la temporada de lluvias. Un tercio de los hogares rurales se salta comidas, y la posibilidad de no comer durante un día entero aumentan cuatro veces en comparación con la temporada seca.

Los habitantes de la llanura de inundación no pueden pasar fácilmente de la pesca a la agricultura porque los ríos inundan prácticamente toda la tierra en muchas zonas, a veces por cientos de kilómetros. Los hogares rurales dependen de complementar lo que pueden pescar o cultivar con los alimentos que compran en las ciudades locales. Eso significa hacer cola en el banco, parar en el mercado y volver a casa, trayendo potencialmente el virus consigo.

Una vez que la pandemia haya pasado, debe haber una inversión significativa en la reducción de la pobreza.

La Covid-19 y la cuarenta han llegado en un momento realmente difícil, ya que la subida del nivel de los ríos exacerba el hambre existente, obligando a muchas personas a elegir entre limitar su exposición al virus y la de su comunidad, y comer.

El reciente estipendio de emergencia del gobierno brasileño tiene por objeto proteger a los ciudadanos vulnerables, como los trabajadores del sector informal, de los efectos de la pandemia. Esto podría ayudar, pero sus beneficios podrían verse anulados por el aumento de los precios de los alimentos en zonas remotas, que nuestros contactos en todo el Amazonas ya han reportado. No hay soluciones obvias, pero deben incluir la ayuda a las personas para que tengan una dieta nutritiva y puedan evitar los pueblos y ciudades vecinas.

Actuar rápidamente será vital para la salud y el bienestar de los habitantes de los ríos amazónicos. La malnutrición infantil tiene consecuencias para toda la vida.

Una vez que la pandemia haya pasado, debe haber una inversión significativa en la reducción de la pobreza. Eso permitirá a la gente lidiar mejor con los choques de la Covid-19. Pero la pobreza debe ser abordada no sólo en términos de ingresos, sino también con mejorar el saneamiento y el acceso al agua potable y a la atención sanitaria. Con las infecciones intestinales y las enfermedades prevenibles como el paludismo, tan comunes en las zonas rurales, incluso la dieta más nutritiva podría no ser suficiente para detener la desnutrición.

***

Este artículo fue originalmente publicado en inglés en The Conversation. Vea el contenido original aquí

Unete a nuestro boletín ¿Qué pasa con la democracia, la participación y derechos humanos en Latinoamérica? Entérate a través de nuestro boletín semanal. Suscríbeme al boletín.

Comentarios

Animamos a todo el mundo a que haga comentarios, Por favor, consulte las intrucciones de openDemocracy para comentarios
Audio available Bookmark Check Language Close Comments Download Facebook Link Email Newsletter Newsletter Play Print Share Twitter Youtube Search Instagram WhatsApp yourData