
Un cartel de la campaña SomosObservadores durante una protesta. Foto: SomosObservadores/Facebook.
La madrugada del 15 de junio de 2012 cambió la historia de Paraguay. Sesenta campesinos sin tierra — hombres, mujeres y niños — que ocupaban una parcela de suelo público de 2.000 metros cuadrados en la ciudad de Curuguaty se despertaron con el sonido de helicópteros sobre sus cabezas. Al cabo de poco, 300 efectivos armados del Ejército y de las Fuerzas Especiales de la policía llegaban a la propiedad y les requerían que abandonasen el lugar.
No tardó en empezar el tiroteo. Unas horas más tarde, 17 personas — 11 campesinos y 6 agentes de la policía — estaban muertos. Y siete días más tarde, el Presidente Fernando Lugo se veía sometido a un juicio político y forzado a abandonar el cargo.