Auspiciada por el presidente Petro, tuvo lugar una cumbre política de un día en Bogotá, capital de Colombia. Se discutía la situación actual de una Venezuela en profunda crisis económica, política y humanitaria, con una inflación desbocada (305,7% en diciembre de 2022) y una diáspora que no se detiene.
En el evento político no hubo representantes ni del chavismo ni de la oposición, hecho que devaluó el encuentro ya que, por más acuerdos que se alcanzaran, ninguno es un avance real si no se cuenta con los actores políticos que pueden tener que implementarlos en el país. Así, el gobierno de Maduro, que ha sido criticado ampliamente por la comunidad internacional, no se vé presionado para que suavice su forma autocrática y represiva de manejar Venezuela y se abra a una transición democrática.
El canciller colombiano Álvaro Leyva informó al final de la cumbre que todos los asistentes coincidieron en la “necesidad de establecer un cronograma electoral que permita elecciones libres, transparentes y con plenas garantías para todos los actores venezolanos”.