José Carlos Mariátegui nació en Moquegua, Perú, en 1894. De adolescente ya tenía ideas avanzadas; a los veinte años se declaraba socialista, y al regresar de su experiencia italiana en 1923, se reconocía “marxista convicto y confeso”.
Su aporte como pensador y organizador es aun más impresionante si se toma en cuenta que le quedaban apenas ocho años de vida. Tuvo un papel clave en la formación la primera central obrera de su país, creó una plataforma para el desarrollo de la izquierda peruana y reinterpretó el marxismo para América.
Era un revolucionario que desafió el reformismo y el concepto de una transformación social gradual lenta bajo dirección burguesa; al mismo tiempo se enfrentó con el sectarismo de la Internacional Comunista (el Comintern) cuestionando su insistencia en imponer al movimiento socialista mundial el modelo de la revolución rusa como estrategia única.