MARTES, 27 DE ABRIL DE 2021
Dentro de dos meses tendrá lugar el referéndum inconstitucional programado por el gobierno de Haití, ese gobierno que, desde 2018, está implicado en inmensas violaciones de los derechos humanos. Creo que ya es hora de que ponga por escrito las ideas que rebotan en mi cabeza, que me impiden dormir, que casi me vuelven loco, y que me llevan a concluir que la situación del país nunca ha sido tan catastrófica como ahora.
¿Por qué hacer un referéndum?
La historia reciente de Haití muestra que la dictadura de Duvalier adquirió la costumbre de utilizar el referéndum como herramienta para mantenerse en el poder. Tras obligar a exiliarse a todos los que se declaraban en la oposición, François Duvalier y luego su hijo Jean-Claude hicieron de los referendos, celebrados de vez en cuando, un medio para extender su control sobre el país. Por esta razón histórica, los constituyentes de 1987 redactaron el artículo 284.3, en el que se estipula que está estrictamente prohibida cualquier consulta popular por referéndum con el fin de modificar la Constitución.