La llegada de la lancha al quilombo —asentamientos donde se refugiaban exesclavos negros— Mãe Domingas, al que solo puede accederse obteniendo un permiso especial del Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), por encontrarse en el interior de la Reserva Biológica del Río Trombetas (Rebio) en la Amazonia brasileña, coincide con el final de una consulta en asamblea.
La votación se produce tras haberse debatido la propuesta de una empresa maderera para explotar el territorio a cambio de una renta que parece fabulosa. Entonces, alguien comunica el resultado de la votación a los recién llegados: 15 a favor de la propuesta de los madereros, 100 en contra. Aunque se trata de una modesta representación del conjunto de las seis comunidades —Tapagem, Mãe Cué, Abuí, Sagrado Coração de Jesus, Santo Antônio y Paraná do Abuí— que conforman el territorio englobado en la asociación Mãe Domingascoordinada por Drica, una joven líder comunitaria de 29 años, profesora de educación infantil, este resultado es significativo.