El actual gobierno brasileño ha organizado un ataque coordinado perversamente inteligente contra nuestro futuro colectivo. Todos sufriremos las consecuencias de la tragedia que se está desarrollando en Brasil, y de nuestras acciones e inacciones.
Este ataque incluye un conjunto de proyectos de ley y un caso histórico del Tribunal Supremo Federal que pretenden eliminar las leyes que protegen la Amazonia y muchas otras zonas ecológicamente sensibles y que anulan los derechos de los pueblos indígenas.
El plan del gobierno es abrir la Amazonia y otras áreas protegidas a la minería, la tala y la agricultura depredadoras, para satisfacer las demandas del mercado interno e internacional.