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Granadas aturdidoras y Robocops: ¿Cómo podemos confiar en que la policía proteja nuestras protestas?

¿Cuál es la lógica detrás de una vigilancia policial de protesta cada vez más militarizada? ¿Cuáles son los costes de esta estrategia? ¿Y de qué manera está creciendo la resistencia a la vigilancia agresiva? English

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La policía antidisturbios lanzó granadas de destello y usó spray de pimienta durante las protestas en la inauguración de Donald Trump en enero de 2017. Imagen: Michael Nigro / SIPA USA / PA Images. Todos los derechos reservados.

Este artículo forma parte de Protestar es un Derecho, un proyecto de colaboración con las organizaciones de derechos humanos CELS e INCLO, con el apoyo de la ACLU, que examina el poder de la protesta y su papel fundamental en la sociedad democrática.

En 2014, los tanques desfilaron por las calles de Ferguson, Missouri, flanqueados por Robocops con armas imponentes. La policía quería poner fin a las protestas contra el asesinato del adolescente negro Michael Brown. ¿Por qué la policía actuó como un ejército? ¿Y cómo consiguieron esas armas? La militarización de la policía fue noticia de primera plana. Las autoridades se apresuraron a responder y cuestionaron el programa del gobierno que distribuye armamento militar a las fuerzas policiales locales. El presidente Obama prometió investigarlo y pidió que las armas calibre .50 y los drones armados fuesen eliminados de la larga lista de armamento disponible. El presidente Trump rescindió esa directiva el pasado septiembre.