En los últimos años el mundo se ha visto sacudido por las protestas que exigen una verdadera democracia y justicia por los agravios socioeconómicos. Una investigación (en la que participé) muestra que entre 2006 y 2013, y abarcando un amplio espectro de gobiernos, las protestas en contra de las políticas económicas antisociales y a favor de una democracia significativa encabezaron los resultados (ver la gráfica 1). Estas protestas se manifestaron de muchas formas: las violentas (disturbios exigiendo combustible, agua y alimentos seguros y asequibles), las tradicionales (campañas para reformar los servicios públicos y los sistemas de pensiones, crear buenos empleos y mejores condiciones laborales, decretar gasto fiscal e impuestos progresivos y emprender reformas agrarias) y las innovadoras (ocupaciones masivas de los espacios cívicos que exigían un cambio de régimen y la eliminación de la desigualdad).
Gráfica 1: Reclamaciones y exigencias que impulsaron las protestas mundiales, 2006-2013