Haití atraviesa una profunda crisis política agravada ahora por la decisión del presidente, Jovenel Moïse, de negarse a dejar el poder en la fecha constitucionalmente establecida para que lo hiciera: el 7 de febrero de 2021 es decir, el pasado domingo.
Su negativa levantó multitudinarias protestas, ante las que el régimen reaccionó alegando un supuesto intento de golpe de estado ese mismo domingo, en el que involucró a civiles opositores y a jueces independientes de la Corte Suprema de Haití. 23 personas fueron arrestadas entre las que se cuentan un polícia y Hiviquel Dabresil, jueza de la Corte Suprema del país.
Según un documento de la Red Nacional para la Defensa de los Derechos Humanos de Haití (RNDDH por sus siglas en francés), Dabresil fue torturada, y aún no ha sido liberada. RNDDH hizo un llamado a organismos internacionales para que apoyen la liberación de Dabresil y las otras 22 personas arrestadas. La maquinaria de la represión se ha puesto en marcha.