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¿Hay discordias entre manifestantes y organizadores de protestas antigubernamentales en Brasil?

Los manifestantes reconocen que tanto el gobierno como la oposición son culpables de corrupción, a pesar del discurso selectivo de los coordinadores de las manifestaciones. English. Português.

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Protestas contra Dilma Rousseff en Sao Paulo, 2015. Flickr. Some rights reserved.

El 16 de agosto se realizó una encuesta entre los manifestantes brasileños que se encontraban en las calles protestando contra el gobierno federal y la situación política en el país. Llegamos a la conclusión de que, al menos en São Paulo, los manifestantes reconocen que tanto el gobierno como la oposición son culpables de corrupción, a pesar del discurso selectivo de los grupos que organizaron las protestas. También encontramos un desacuerdo generalizado con los grupos de derecha que predican un gobierno más limitado, y apoyan los servicios públicos universales y gratuitos como la sanidad y la educación. Esta encuesta sigue a otra que se realizó en la manifestación del pasado 12 de abril, y que reveló que el descontento y la desconfianza de los manifestantes no solo se centra en la presidenta Dilma Rousseff y el Partido de los Trabajadores (PT), sino que se extiende a todo el sistema político, incluyendo a todos los partidos, organizaciones no gubernamentales, movimientos sociales y la prensa [1].

Aunque la desconfianza en el sistema político está muy extendida, los grupos que lideran las protestas están haciendo un esfuerzo para canalizar selectivamente la indignación, haciendo hincapié en la corrupción del gobierno federal y pasando por alto la de otros cargos políticos, como el presidente de la Cámara Baja del Congreso, Eduardo Cunha, que podrían ser aliados útiles en un hipotético proceso de “impeachment”.