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Innovación política en las democracias representativas de América Latina

El modelo de democracia representativa en América Latina presenta un problema vital: los representantes electos son, en general, incapaces de responder a las demandas de aquellos que representan. English Português

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Manifestación contra el gobierno y la corrupción en Brasilia. Imagen: José Cruz / Agencia Brasil, CC BY-2.0.

A pesar de que la mayoría de las democracias latinoamericanas no se encuentran – como en el pasado – bajo la sombría amenaza de posibles golpes militares, parece evidente que la falta de estabilidad de los regímenes democráticos es todavía una característica sobresaliente de la región, todavía bajo la influencia del autoritarismo. En general, la impresión en América Latina es que los gobernantes no sólo no responden a las expectativas de los ciudadanos que los eligieron, sino que, al asumir sus cargos, hacen un uso explícito e institucionalizado de los poderes públicos para beneficio estrictamente personal. 

Algunos pensadores se han enfrentado al desafío teórico de analizar las raíces de los problemas fundamentales de las democracias latinoamericanas. Guillermo O’Donnell, por ejemplo, señala la fragilidad de los mecanismos de accountabillity, mientras que Przeworski apunta como razón de la debilidad de las democracias latinoamericanas los bajos niveles educativo y socioeconómico en los países de la región. Es importante no perder de vista que la realidad latinoamericana actual sólo puede ser entendida a partir de la histórica desigualdad social, que impactó y fue impactada por los modelos políticos adoptados en la región. El resultado de esta construcción es el mantenimiento como constante de un abismo entre aquellos que están en el poder y los que están en las calles.