El David Cornwell que yo conocí, y que se hizo famoso como John le Carré, es un escritor del siglo XXI, un autor para nuestro tiempo y un experto indagador de sus males.
La mayoría de los elogios en sus obituarios enfatizan su papel en la Guerra Fría. Están llenos de un hedor de rancia melancolía por la auto-importancia del pasado. Despreciaba este tipo de sentimentalismo, personalmente no había nada de nostálgico en él.
Empezando con "El jardinero fiel", que publicó en 2001, escribió siete novelas sólo en este siglo. Su tema era la expoliación del poder corporativo, la corrupción de las finanzas, la inhumanidad del saqueo de África, la desvergüenza del capitalismo moderno, el abuso de la vigilancia y la vil invasión del tráfico de armas, mientras los políticos bailaban al son de los oligarcas. A menudo su obra contemporánea es descrita como "enojada", como si sus opiniones pudieran ser desestimadas como debilidades de la vejez. De hecho, eran un ejercicio de veredicto duro, siempre cuidadosamente calibrado.