Según un informe de deforestación en la Amazonia en 2021 realizado por el Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP por sus siglas en inglés) en 2021 se estimó que se perdieron 1,9 millones de hectáreas de bosque primario en nueve países del bioma amazónico, y que se espera que esa cifra aumente en 2022.
A pesar de que todas las alarmas estaban encendidas sobre el impacto catastrófico sobre la biodiversidad y el clima que supone la deforestación, ésta ha aumentado de manera alarmante en todo el planeta en los últimos dos años. Muchos pensaron que la pandemia de la Covid-19, que implicó la inmovilización y el aislamiento de la población en casi todo el mundo, frenaría la pérdida de bosques, pero la realidad es diferente.
El informe muestra que la mayor parte de la deforestación ocurrió en Brasil (70 %), seguido por Bolivia (14 %), Perú (7 %) y Colombia (6 %).