
Demonstrators protest against the incumbent Guatemalan president Jimmy Morales in September 2017. Jesús Alfonso/dpa/pa images. All rights reserved.
Una rápida búsqueda en Internet sirve para constatar cómo el espacio cívico está siendo recortado en el ámbito internacional: ‘El Gobierno de Evo arremete contra las ONG críticas’; ‘España censurada: poca libertad para tanta prohibición’; ‘Egipto: Represión sin precedentes contra las ONG’; ‘Colombia: las crecientes protestas sociales y la represión del ESMAD’; ‘ONG denuncian la represión violenta de las nuevas protestas sociales en Túnez’; ‘Guatemala: organismo oficial reporta 11 periodistas asesinados en nueve meses’.
Durante los últimos 15 años, tanto países con dictaduras tradicionales, como países con democracias parlamentarias, han aprobado leyes cada vez más restrictivas en cuanto a la participación social y la libertad de expresión o de reunión. Junto a este tipo de legislaciones se han implementado otras medidas restrictivas tales como la intimidación, las sanciones penales, el acoso o las excesivas cargas burocráticas. Estas acciones tienen un objetivo claro; reprimir la defensa y promoción de los derechos humanos.