Mónica Benício ha protagonizado innumerables titulares de noticias desde que se convirtió en la viuda de la concejala de Río de Janeiro Marielle Franco (PSOL) el 14 de marzo de 2018. Más allá de los periódicos, su rostro y su puño levantado se han convertido en una de los iconos de la lucha por la justicia para Marielle. En las calles, en las manifestaciones, en los actos políticos y académicos, la arquitecta recorrió Brasil y pasó por varios países para denunciar como una ejecución política el asesinato de su esposa .
Mónica adaptó un saludo tradicional en memoria de militantes asesinados: en lugar de "¡Marielle, presente!", pidió a miles de personas que se unieran a ella al grito de "¡Marielle, justicia!" A partir del 1 de enero de 2021, el escenario en el que libra la lucha por la justicia es otro. Con 22.919 votos, fue la 11ª concejala más votada de Río de Janeiro, por el PSOL, con un compromiso innegociable de defender las agendas de la población LGBTI+ y de las mujeres.
Cuando se cumple ya el tercer aniversario de la muerte de Marielle y de su chófer, Anderson Gomes, pero con las investigaciones aún sin respuesta, Mónica Benicio ocupa un escaño en el mismo plenario en el que su esposa hizo política y enojó a gente poderosa. Y pretende continuar las luchas iniciadas por Marielle e ir más allá: quiere luchar contra el fascismo y el bolsonarismo, dice.