El último ejemplo de ataque a la libertad de expresión lo tenemos en el incidente que protagonizó anoche el ministro de Educación de Brasil, Abraham Weintraub, tristemente famoso por sus ataques a la libertad en la universidad, por su manifiesto desprecio hacia la gente corriente y por su ignorancia insultante.
Abraham Weintraub, se encontraba ayer cenando con su familia en la terraza de un restaurante en el pueblito de Alter do Chão, estado de Pará, cuando un pequeño grupo de activistas pertenecientes a la organización de jóvenes Engajamundo, realizó un simpático acto de protesta.
El acto consistió en entregarle un plato de “kafta”, una popular comida de la cocina turca. No se trataba más que de una pequeña sátira, en alusión a la confusión que protagonizó el ministro al pronunciar el nombre de este típico plato turco para referirse al genial escritor checo Franz Katka autor, entre otros grande libros, de La Metamorfosis o del El proceso, obras inmortales de la literatura universal que un ministro de educación debería conocer bien.