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Secesión democratizada en Escocia y Cataluña

La democracia no acaba con el secesionismo, sino que lo transforma, al proporcionarle una base socio-política, la capacidad de durar, y las herramientas que le permiten circunvalar el Estado para dedicarse a la construcción de nación. English. Português.

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Banderas de Cataluña y Escocia. Edinburgo, 2014. Flickr. Algunos derechos reservados.

Los movimientos secesionistas son numerosos y se presentan en todas formas y tamaños. En mis investigaciones he identificado 55 movimientos secesionistas en activo en todo el mundo, datos del 2011. Estas naciones aspirantes a tener un Estado existen en un amplio espectro de países, que va desde regímenes autoritarios represivos hasta democracias avanzadas. Muchos de estos movimientos han sido violentos, y son responsables de aproximadamente casi la mitad de las guerras civiles desde 1945.

Podríamos pensar que la democracia debería apaciguar al secesionismo al otorgarle un mayor peso político a los grupos minoritarios y al proporcionarle vías políticas no violentas. Esto es, en parte, verdad. Los datos muestran que el secesionismo violento es menos probable en democracias avanzadas, pero no sabemos exactamente por qué esto es así. En sociedades democráticas ricas, los secesionistas son simplemente menos propensos a tomar las armas, e incluso a tomarse su propia opción secesionista en serio.