Se hacen las víctimas dos tipos de personas: las víctimas y las personas tóxicas que usan el victimismo. Estas últimas son mayoría.
El verdugo siempre busca excusas para hacerse la víctima.
Tenemos ilustres ejemplos: todo gran dictador siempre tiene gran excusa victimista para sus actos. No se conocen malvadxs, ni grande ni minúsculx, que no hayan exhibido motivos victimistas para explicar su comportamiento. Incluso en nuestra psique, el victimismo es el primer argumento que aflora en nuestro fuero interno cuando nos comportamos mal. Etcétera, etcétera, etcétera.