El presidente electo de Paraguay, Santiago Peña, y su Partido Colorado se alzaron con la victoria en las elecciones del 30 de abril, pero sus vínculos con supuestas redes de corrupción hacen poco probable que lleven a cabo reformas que podrían perjudicar los intereses de sus aliados.
Con el recuento de más del 99% de los votos del pasado domingo, Peña se aseguró la victoria sobre el candidato de la coalición opositora, Efraín Alegre, y el representante del Partido Cruzado, Paraguayo Cubas, quien tuvo una remontada tardía de los apoyos.
Además de Peña, el partido Colorado logró el control de ambas cámaras legislativas, según los cálculos del diario paraguayo ABC. El partido también ganó dos gobernaciones más, quedando con el control de 15 de los 17 departamentos de Paraguay.