
Mujeres indígenas protestan contra las compañías eólicas en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, México. En teoría, la energía renovable debería promover la apropiación y el control democrático por parte de las comunidades locales, puesto que casi todas las comunidades poseen alguna forma u otra de capacidad renovable. Esta falsedad práctica se legitimó a través del casi legendario movimiento antinuclear danés de los años 70, que promovía las energías renovables como alternativa pacífica, y que forzó al gobierno, de manera exitosa, a patrocinar las energías renovables comunitarias. Sin embargo, en todo el mundo, el crecimiento del sector de las energías renovables no ha seguido el camino marcado por Dinamarca sino que, por el contrario, ha sido estimulado por concepciones neoliberales o imperialistas del negocio. El viento debe ser pensado como un recurso localizado en el territorio, de la misma manera que pensamos están localizados recursos como el cobre o el carbón, y que su extracción impacta en las comunidades locales.
En ninguna parte puede verse esta cuestión más clara que en los proyectos de las compañías eólicas en el istmo de Tehuantepec, Oaxaca, en el Sur de México donde, sobre todo a partir de 2008, compañías privadas (abrumadoramente de titularidad extranjera) han desarrollado unos 20 proyectos, con una potencia de 1.751,74 MW, según la Asociación de Energía Eólica Mexicana (AMDEE). Hace mucho tiempo que los recursos eólicos se repartieron, a puerta cerrada, entre las compañías (véase el mapa de la AMDEE), y la asignación de las tierras a las empresas privadas ha continuado año tras año. Básicamente los vientos, en esta parte de México, son excepcionales, así que las compañías pueden vender su energía eólica a la red eléctrica y obtener beneficios sin necesidad de subsidios, generando de esta manera derechos de carbono para que Coca-Cola y Walmart sigan con su negocio como si nada.
En vez de facilitar proyectos liderados por la comunidad local, las recientes reformas energéticas han animado a compañías internacionales a aprovechar el rico recurso eólico existente en el país.