
Fab Lab Barcelona en el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC). En la pantalla, el artista y diseñador Olafur Eliasson da una conferencia a la red fab lab dentro del programa de la Academia.
De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos. Esta serie sobre El ecosistema de la democracia abiertabusca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha.
Hace cientos de años, la agricultura hizo posible el exceso de producción, lo que llevó a la acumulación de bienes, a la concentración de la población en ciudades y a la extinción del cazador-recolector. Unos cientos de años más tarde, creamos un sistema para organizar el intercambio de servicios y productos a nivel abstracto: el dinero. La economía actual se basa en el flujo de dinero real y ficticio, con lo que se simplifica el valor de los activos, las habilidades, las personas, los recursos y casi todos los elementos de nuestra realidad. El dinero se ha convertido en un medio y un fin en sí mismo.