La violencia vivida por miles de migrantes en Guatemala en los últimos días saca otra vez a la luz lo que los países de América Central, México y los Estados Unidos han estado ignorando por años: Las caravanas son una nueva realidad de la crisis migratoria del siglo XXI y, tarde o temprano, tendrán que hacer frente al problema.
Desde el domingo 17 de enero, las fuerzas de seguridad de Guatemala vienen redoblando sus esfuerzos para bloquear a una caravana de migrantes proveniente de Honduras formada por unas 9,000 mil personas que salieron de Honduras el 13 de enero con destino a los Estados Unidos. Frente a la llegada de la caravana, México también reforzó su frontera con Guatemala.
La violencia resultante del choque entre los agentes estatales y migrantes llenó los titulares de todo el continente americano, forzándonos a mirar la crisis a los ojos.