
Miembros de la Asamblea Nacional Catalana distribuyen propaganda por las calles de Barcelona solicitando la votación en el referéndum de independencia de Cataluña el 1 de octubre. 17 de septiembre de 2017. NurPhoto / Press Association. Todos los derechos reservados.
Para un lector que no conozca los entresijos de la política española y catalana de los últimos diez años, lo que está ocurriendo estos días en Cataluña le parecerá insólito y sorprendente. Se habla de “ataque a la democracia”, de “vulneración grave de la legalidad constitucional”, se producen detenciones de dirigentes políticos por querer organizar un referéndum, mientras la policía rodea de sedes de partidos políticos o registra imprentas o redacciones de periódicos.
Todo ello ocurre en España después de cuarenta años de recuperación de la democracia, tras la larga dictadura franquista, y con niveles nada desdeñables de desarrollo económico, de bienestar social y con una estructura económica e institucional plenamente inserta en el tejido europeo y global.