En el año 2017, escribimos un artículo publicado en estas mismas páginas donde explicábamos que los gobiernos o los académicos de la izquierda latinoamericana se sienten muy incómodos al criticar al gobierno cubano o al enfatizar la necesidad de cambios. Y agregábamos que Europa, contribuyó en las transiciones a la democracia en América Latina. Sin embargo, ello no generó presión alguna para la democratización de Cuba.
Tres años después volvemos a cuestionar la indiferencia de líderes y partidos políticos de América Latina y, en este caso, también de Europa, sobre las prácticas represivas del gobierno cubano hacia un conjunto de artistas agrupados en el Movimiento San Isidro.
En el año 2018, el gobierno cubano propuso el decreto 349 que limitaba la libertad de expresión. Un gran número de artistas reaccionaron frente a lo que consideraban un atropello más del gobierno en el ámbito de la cultura. En 2019, muchos de estos artistas organizaron la Bienal paralela, denominada Una Bienal sin 349.