democraciaAbierta

¿Demasiados desafíos para Nito, nuevo presidente de Panamá?

Con 66 años, Laurentino Cortizo representa un eslabón más de la consolidación democrática en un Panamá. Este veterano socialdemócrata venció en las sextas elecciones desde el derrocamiento de Noriega hace 30 años. English

DemocraciaAbierta
8 May 2019
Vista aérra de la ciudad de Panamá, capital de Panamá el 9 de Marzo de 2019. Photo by Christophe Geyres/ABACAPRESS.COM. PA images, Todos los derechs reservados

Laurentino Cortizo es el nuevo presidente electo de Panamá. Conocido como Nito, este empresario y ganadero logró, por un estrecho margen de solo el 2%, posesionarse como el nuevo presidente de Panamá hasta el 2024.

Sus promesas de campaña centradas en rescatar el prestigio internacional de Panamá, dañado por escándalos como los Panama Papers, ha conseguido entusiasmar a sus seguidores, que lo ven como un hombre humilde y con gran sensibilidad social, pero ha suscitado el rechazo de sus detractores, que ven en él a un hombre que siempre ha estado rodeado por la corrupción.

Con 66 años, Cortizo representa un eslabón más de la consolidación democrática en un Panamá que celebró sus sextas elecciones presidenciales después de la invasión estadounidense de 1989, que puso fin a la catastrófica dictadura de Manuel Noriega.

Al igual que todos los países centroamericanos, Panamá se enfrenta al desafío fundamental de reducir la desigualdad galopante y la pobreza de sus comunidades indígenas y crear políticas migratorias integrales, que respeten los derechos humanos y canalicen la presión en las fronteras de manera equilibrada y humanitaria.

Pero Panamá no se entiende sin el tráfico mundial que cruza su canal, y las relaciones comerciales internacionales, que Cortizo propone revisar, y que serán cruciales para el futuro del país.

La desigualdad emergente

Más allá de limpiar el nombre y rescatar la imagen de Panamá tres años después de los Panama Papers, Cortizo se hace cargo de un país cuya pobreza y desigualdad se hace demasiado evidente en las áreas rurales. La pujanza de la Ciudad de Panamá contrasta con el abandono de los 12 territorios indígenas, conocidos como las comarcas, que viven en difíciles situaciones de limitado acceso a la salud y a la educación. Datos del Banco Mundial señalan que, en el 2015, la pobreza en la zona urbana de Panamá era del 6.5% frente a un 86% que alcanzan las comarcas.

Redistribuir la riqueza y cerrar la enorme brecha entre el campo y la ciudad es una asignatura demasiado pendiente.

El nuevo presidente prometió en campaña a la comarca de Ngabe-Bugle, por ejemplo, construir allí un campus de la Universidad de Panamá y fortalecer la presencia institucional con acceso a salud, educación y otros servicios.

Redistribuir la riqueza y cerrar la enorme brecha entre el campo y la ciudad es una asignatura demasiado pendiente: no pueden haber pujantes bancos con enormes rascacielos a pocos kilómetros de las chozas más precarias y carentes de servicios, homologables a las de países vecinos centroamericanos, mucho menos ricos que Panamá.

La migración, ¿una prioridad?

Para el Partido Revolucionario Democrático con el que Cortizo fue electo, la migración no parece ser una de las prioridades principales del nuevo gobierno.

Sin embargo, una de las promesas más eficaces y populistas fue prometer una política migratoria propia, en la que los intereses nacionales sean prioritarios por encima de los demás.

Su discurso nacionalista, centrado en “limpiar” el nombre de Panamá, y reafirmar el espíritu nacional en la ciudadanía resultan preocupantes, pues anteponen los intereses personales por encima del bienestar nacional.

Sus declaraciones han protagonizado importantes polémicas, como cuando escribió en su cuenta de Twitter que: “Panamá es nuestra casa, nuestro hogar. Nosotros decidimos quién entra y quién se queda. Sólo a nosotros nos toca definir nuestra política migratoria”.

Panamá es un lugar de paso obligado para las migraciones latinoamericanas, incluyendo el Caribe, y durante años ha servido como válvula de escape de una olla a presión.

Pero atrapados en las marismas de frontera sur siguen quedando demasiados migrantes que no calculan la dificultad del terreno y se adentran sin que nadie les avise del peligro de muerte que corren.

El endurecimiento de las políticas migratorias en Panamá podría tener un efecto muy negativo sobre los países de la región, ya muy tensionados por la enorme crisis migratoria venezolana.

¿Revisar los tratados internacionales?

Cortizo también ha señalado que podría llegar a revisar tratados internacionales de comercio, como el TLC con Estados Unidos, principal socio comercial de Panamá que transportó por su canal hasta 174 millones de toneladas de mercancías el año pasado.

Panamá es un hub entre el Norte y el Sur del continente, y por eso, la relación entre EEUU y Panamá será decisiva

Aunque muchos señalan que, dado el rol de Panamá como centro financiero y “clearing house” para toda la región, es poco probable un ajuste drástico en las políticas internacionales, el nuevo presidente abrió la opción a revisar determinadas cláusulas de un tratado comercial que él mismo señala que se puede respetar, pero que podría ser modificado en clave nacionalista.

La relación entre Estados Unidos y Panamá va más allá del canal. Además del TLC se comparten programas de seguridad en la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado, el lavado de dinero y la migración ilegal, que interesan a toda la región.

Panamá es un hub entre el Norte y el Sur del continente, y por eso, la relación entre EEUU y Panamá, pero también con una China al acecho de la hegemonía comercial y del tráfico marítimo, será decisiva para seguir moldeando el futuro de Centroamérica y de toda la región.

Con la pobreza, la migración, y sus relaciones internacionales, Panamá se juega un futuro importante.

El nuevo presidente tendrá el desafío de apostar por un desarrollo equilibrado que permita el crecimiento económico pero que promueva cerrar la brecha de la desigualdad, proteger la economía local y respetar a los migrantes.

No está claro que Nito sea el hombre ideal para esta difícil ecuación, pero los próximos meses serán decisivos para ver en acción a este nuevo, e inesperado, mandatario.

Unete a nuestro boletín ¿Qué pasa con la democracia, la participación y derechos humanos en Latinoamérica? Entérate a través de nuestro boletín semanal. Suscríbeme al boletín.

Comentarios

Animamos a todo el mundo a que haga comentarios, Por favor, consulte las intrucciones de openDemocracy para comentarios
Audio available Bookmark Check Language Close Comments Download Facebook Link Email Newsletter Newsletter Play Print Share Twitter Youtube Search Instagram