Las encuestas dan por segura la irrupción de Vox, el partido de la ultraderecha, en el Parlamento español en las elecciones legislativas en España de este domingo, 28 de abril. Más allá de cuál sea el resultado global de la elección, esta novedad introduce un elemento inquietante y disruptivo en un sistema político sumergido en el último lustro en un movimiento continuo (in flux).
Un éxito de la ultraderecha, tras años de reiterados fracasos, disolvería la resistencia mostrada hasta ahora por España ante el ascenso del iliberalismo en toda Europa, en un contexto global donde los populismos de tinte nacionalista, revisionista y autoritarios gobiernan en cada vez más países.
Por ello conviene prestar atención a las revelaciones de la existencia de tramas internacionales de apoyo a la extrema derecha a través de esquemas de financiación opaca y a menudo ilegal, fruto de una investigación de openDemocracy.