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Perú quiere más minería, más industria, más China

El nuevo presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, quiere estimular la actividad económica del país mediante el procesamiento y refinación de minerales, además de su exportación - principalmente a China. English Português

Nelly Luna Amancio
27 July 2016
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La mina de cobre Toromocho en el centro de Perú Andino, 4500 metros sobre el nivel del mar. PCM Perú. Todos los derechos reservados.

Una cadena de gestos y declaraciones públicas han expuesto las intenciones económicas del nuevo presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski (conocido como PPK), respecto a las relaciones comerciales con China. En todas las entrevistas que ha dado en las últimas semanas, el mandatario elegido en los comicios del pasado 5 de junio ha dejado en claro su interés en profundizar los vínculos con el gigante asiático y ha insistido en la necesidad que desde Perú se exporte no sólo materia prima sino también metales procesados, con el objetivo de dinamizar la economía interna.

China es el primer inversor en Perú y Kuczynski – que sustituirá en el cargo a Ollanta Humala – lo dejó claro en su primera entrevista en televisión tras conocerse los primeros resultados electorales. “Es necesario viajar a China antes del Foro Asia-Pacífico (APEC), porque es nuestro socio comercial número uno y porque son los que compran nuestros minerales”, dijo. Con estas declaraciones, PPK anunciaba que su primer viaje oficial como presidente electo sería a China y que lo haría antes del 19 y 20 de noviembre, fechas en las que se celebrarán en Lima las reuniones de APEC.

“Somos una economía de recursos naturales inmensos, pero tenemos que industrializarnos. Y eso no es fácil. Para hacerlo, vamos a tener que colaborar con los grandes compradores de nuestras exportaciones, en gran parte China”, volvió a decir durante la undécima Cumbre Empresarial de la Alianza del Pacífico, celebrada en Lima a finales de junio.

Las relaciones con China se han intensificado en los últimos años. Perú tiene en la actualidad tres grandes proyectos mineros en marcha con su socio chino: Río Blanco (al norte del Perú, en la región de Piura), la ampliación de Toromocho (en los Andes centrales, a 4.500 metros sobre el nivel del mar) y Las Bambas (en el sur, en la región de Apurímac. Cada uno de ellos, con conflictos sociales pendientes, según los informes de la Defensoría del Pueblo.

El especialista en asuntos mineros y conflictos sociales, José Luis López Follegati, afirma que “las inversiones chinas son bienvenidas, pero tienen que cumplir los estándares de responsabilidad ambiental y social en Perú. No se trata de que el Estado decida y promueva todas las inversiones sin consultar antes con las comunidades locales”.

Sobre el futuro de Las Bambas – cuya ejecución supone una inversión de 5.800 millones de dólares – el especialista dice ser optimista con las mesas de diálogo que se han establecido en la zona para discutir las prioridades de las obras, pero alerta que el programa de inversiones del Estado sólo se ha aplicado en un 15%, y que por eso “las personas en la zona demandan más obras por parte del Estado”. López Follegati destaca que en la zona existen otros cuatro o cinco proyectos mineros que podrían permitir una mayor integración y construcción de vías.

El futuro de las inversiones

Pero China no es sólo el principal inversor en el sector minero: desde el año pasado se ha asociado con el gobierno peruano para llevar a cabo el proyecto de construcción de un polémico tren que atravesaría 8.000 kilómetros de Perú y Brasil (para conectarlos comercialmente con puerto chino de Tianjin), cuyo impacto ambiental sobre los bosques amazónicos ha sido denunciado por varias organizaciones de la sociedad civil. Los estudios técnicos para determinar la viabilidad y el trazado del megaproyecto – según el memorándum de entendimiento al que tuvo acceso el diario El Comercio – corresponden a la China Railway Corporation y a la China Railway Engineering Eryuan Group, a la brasileña Planificación Corporativa y Logística S.A. y a la Dirección General de Carreteras y Ferrocarriles, que depende del Ministerio de Transportes de Perú.

El valor total del comercio bilateral entre Perú y China asciende actualmente a unos 15.000 millones de dólares. Ambos países firmaron un acuerdo de libre comercio que entró en vigor el 1 de marzo de 2010. El crecimiento económico de los últimos años está asociado a estos vínculos y así lo entiende Pedro Pablo Kuczynski. Por eso ha reiterado la necesidad de afianzar las relaciones entre los dos países e impulsar el procesamiento de minerales. Pero, ¿será esto posible si se tiene en cuenta que uno de los principales complejos metalúrgicos del país – La Oroya – está en proceso de liquidación y además es el causante de una de las peores contaminaciones por plomo registradas en Perú?

López Follegati cree que Perú sí está capacitado para procesar minerales. “El Perú ya tiene experiencia de procesar minerales desde hace, por lo menos, 30 o 40 años, cuando existía Minero Perú, pero se podría hacer más si se logra colocar más productos como cobre, plata o zinc. En el Perú existe la capacidad, la tecnología y la experiencia para hacerlo, y el ejemplo es la planta de procesamiento de cobre de Ilo, gestionada por Minero Perú”.

Sin embargo, reconoce – como lo han hecho también otros especialistas – que La Oroya “tiene que modernizarse, y responder por sus procesos medioambientales en curso”.

Miradas distintas sobre el futuro

En los últimos años, Perú ha pasado de crecer a un ritmo de 6% anual a uno estimado de 3% este año, según el informe Panorama Económico Mundial del Fondo Monetario Internacional. Esta disminución tiene varias explicaciones, pero existe consenso en que está asociada a la caída de los precios internacionales de las materias primas y a la desaceleración económica de China.

¿Qué es lo que se espera en el futuro inmediato? “Lo que estamos viendo en los últimos años son los rezagos de la época de bonanza, porque las inversiones que se hicieron en esos años han madurado en 2015 y 2016. Somos un país exportador primario. Lo que viene ahora es un periodo en el que ese motor se ha apagado y da la impresión de que va a estar apagado durante un tiempo prolongado”, sostiene el economista de la Universidad Católica, Waldo Mendoza.

Pedro Pablo Kuczynski ha dicho que quiere recuperar el ritmo de crecimiento reactivando las inversiones mineras. Sin embargo, los representantes del Frente Amplio – coalición de izquierdas que obtuvo 20 escaños en el Congreso de la República y que apoyó en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales la candidatura de PPK frente a la Keiko Fujimori – tienen una mirada distinta sobre el tipo de modelo económico que debe priorizar el nuevo gobierno.

Tania Pariona, congresista del Frente Amplio, sostiene que es el momento de que la economía peruana deje de crecer sólo basada en el extractivismo. “Desde mi lectura, el país necesita hacer una proyección realista de sus inversiones teniendo en cuenta los parámetros medioambientales, el respeto a la vida y también a los productos originarios de las comunidades de donde se extraen los recursos. ¿Qué futuro tiene un crecimiento económico si no toma en cuenta el desarrollo humano? Nosotros creemos que, para crecer, necesitamos tener en cuenta un ordenamiento territorial con proyección económica y ecológica”, sostiene la parlamentaria.

Sobre los conflictos sociales pendientes, Tania Pariona señala que se deben “fortalecer los mecanismos de diálogo con las comunidades, la Consulta Previa, los diálogos interculturales - de buena fe. Yo creo que esto es elemental y lo hemos dicho en varias ocasiones. Es necesario que el Estado tenga una presencia más oportuna y eficaz en las zonas donde se generan los conflictos a partir de la intervención de empresas”.

La bancada parlamentaria del Frente Amplio ha señalado que presentará una iniciativa legislativa para derogar una serie de medidas legislativas conocida como “paquetazo ambiental”, que aprobó el gobierno saliente con el fin de incentivar las inversiones. Los decretos cuestionados, entre otros temas, flexibilizaban la fiscalización ambiental.

El equipo técnico de PPK – que en este momento organiza la transferencia de gobierno – no quiere pronunciarse oficialmente en este momento sobre estos temas. Tampoco los representantes del grupo parlamentario fujimorista, que son mayoría en el Congreso. Por su parte, Lopez Follegati, insiste en que “la fiscalización ambiental debe garantizar la limpieza ambiental. Es importante fortalecer el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), se debe promover el uso de nuevas y mejores tecnologías e implementar las garantías ambientales, pero también sancionar cuando sea el caso”.

¿Cuál será la estrategia del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, hombre de derecha, ex ministro de Economía y ex director de varios conglomerados económicos, para buscar aliados y reimpulsar la economía peruana con una minoría en el Congreso de la República de sólo 18 escaños? En las próximas semanas se conocerán los integrantes de su primer Consejo de Ministros, pero por lo pronto hay fechas clave en los próximos meses: el 2 de noviembre se celebran 45 años de relaciones diplomáticas Perú-China y el 19 del mismo mes se iniciará el Foro APEC 2016 con la visita del Presidente de China, Xi Jinping.

Este artículo fue publicado previamente por Diálogo Chino.

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