democraciaAbierta: Interview

Ecuador decide entre la barbarie o la solidaridad

En exclusiva para democraciaAbierta, entrevistamos a Yaku Pérez, líder indígena candidato presidencial del partido Pachakutik, para preguntarle acerca del proceso electoral y los principales temas que deberá enfrentar caso de que resulte elegido.

democracia Abierta
5 February 2021, 9.51am
El candidato Yaku Pérez (en el centro de la imagen) en una visita de campaña a Carita de Dios, norte de Ecuador, 4 Febrero 2021.
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Twitter account, Yaku Pérez

Francesc Badia i Dalmases: En medio de una profunda crisis económica y la dureza de la pandemia de la Covid-19, el próximo domingo 7 de febrero, los ecuatorianos volverán a las urnas para escoger un nuevo presidente y nueva Asamblea Nacional. Hemos visto tensión en la campaña y preocupación sobre las garantías democráticas y la transparencia en los comicios. ¿Qué posibilidades tiene su candidatura?

Yaku Pérez: En efecto, nosotros tenemos un crecimiento exponencial. Las encuestadoras, claro, nos ponen en tercer lugar y nosotros no tenemos la chequera para pagar a las encuestadoras y que nos pongan en los primeros lugares. Pero hemos visto cómo el entusiasmo ha ido creciendo alrededor de nuestras candidaturas, y esto no es un optimismo iluso.

Hace dos años fui el candidato a la prefectura en Azuay y ninguna de las encuestadoras me puso ni siquiera entre los cinco candidatos principales. Yo ya sentía que íbamos a ganar, y al final ganamos. Sacamos 10 puntos de diferencia sobre la candidatura que nos siguió. Ahora se siente eso mismo, y estamos convencidos de que vamos a ganar. Si no llegamos primeros, llegaremos segundos, pero yo tengo incluso la esperanza de que lleguemos primero.

El gran problema es el control electoral. Lo que ganamos en las urnas podría ser que lo perdamos en el escritorio del Consejo Nacional Electoral (CNE) porque no tenemos ninguna garantía. No hay un representante de nuestro partido Pachakutik en el CNE. Están todos los otros partidos menos nosotros.

Desde ahí comienza lo injusto, porque somos la segunda o tercera fuerza política del país y no tenemos ni un representante. Y si no tenemos un representante a nivel nacional, tampoco lo tenemos de las 24 provincias y más cuando el CNE ha impreso seis millones de papeletas, después dicen que son falsas. Y podría sumar algún candidato y nos lo arruina todo. Y también con la experiencia del “apagón informático” durante el recuento en las anteriores elecciones. Todo este proceso de altibajos que ha tenido el CNE no nos da la menor garantía.

FBD: Usted se presenta como líder indígena del Partido Pachakutik. Hablemos un poco sobre el origen de ese partido y su rol en la política ecuatoriana, que ha estado dominada por la polarización extrema entre correísmo y el anticorreísmo, negando oxígeno a otros en el espacio mediático. Cuéntenos un poco el origen de Pachakutik y la trayectoria de este partido.

YP: Pachakutic nace como brazo político del Movimiento Indígena de la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador), que nace en 1995 y participa en el primer proceso electoral en 1996. No hemos tenido un alcance fuerte, hemos tenido un margen de votación de un 4 o 5 por ciento. Quizás nos faltó abrirnos un poco más hacia otros sectores.

Pero en esta ocasión va a ser diferente. Esta va a ser la excepción. Esta vez vamos a romper ese histórico. Y quizás esto se debe a que el movimiento indígena tiene la reserva moral. Hemos aprendido a caminar, estamos maduros. Tenemos buenos candidatos a la Asamblea, a la vicepresidencia, a todo. Y creo que nuestras propuestas, nuestra trayectoria ha pegado tan fuerte en el país porque representamos la honestidad del cambio, el respeto a los derechos, a las libertades, la reconciliación que planteamos. Haber demostrado honestidad en estos años, en nuestro caso como defensores del agua y de la naturaleza desde hace 30 años, nos hace fuertes.

Yo fui prefecto de Azuay, he sido profesor de tres universidades en el Ecuador, he escrito siete libros, tengo cuatro posgrados y me han buscado por todos los lados para ver si tengo alguna mancha. No me han encontrado. Creo que es una imagen nueva, refrescante, que la población ecuatoriana ha visto con buenos ojos.

FBD: La deuda externa total se calcula en más de 45.000 millones. Un tema importante en el debate público ecuatoriano ha sido el acuerdo del actual gobierno con el Fondo Monetario Internacional, que incrementa ese monto. ¿Cómo ve el futuro de esta deuda con el FMI? El gobierno firmó un nuevo acuerdo por 6.500 millones hasta 2022, que son muchos millones de dólares. ¿Es viable una renegociación de esta deuda?

YP: El gobierno actual está saliendo de los apuros producto de la herencia del correísmo que nos dejó con un saldo en rojo. Ahí se despilfarró setenta mil millones de dólares en diez años, que es una cantidad monstruosa. Por algo está el expresidente Correa prófugo de la justicia. Si viniese al Ecuador, sería encarcelado por sus travesuras con Odebrecht y otros negociados. Y Lenin Moreno entonces, en su desesperación, quiso ir al FMI y el FMI ha entregado recursos y se ha comprometido de entregar más, pero a cambio la privatización de empresas nacionales, achicamiento del Estado e impuestos, como incrementar el IVA del 12 al 15 por ciento. Y ahí nosotros no estamos de acuerdo porque eso va en contra de la población ecuatoriana.

Nuestro planteamiento sería una reestructuración integral de la deuda externa con los organismos multilaterales.

No es que nosotros no queramos pagar. Nosotros queremos honrar las deudas, pero primero queremos atender lo primero, que es la pandemia, la educación, la salud de nuestro pueblo. Y una vez que nos recuperemos, creo que no será más allá de unos tres años, entonces sí empezar a pagar la deuda. Nuestro planteamiento sería una reestructuración integral de la deuda externa con los organismos multilaterales. Nuestro planteamiento sería un aplazamiento en las deudas, es decir, alargar el plazo.

FBD: Usted ha luchado mucho por la justicia climática y medioambiental. Pero la presión de la industria petrolera y minera en el Ecuador sigue siendo enorme. Vemos la adjudicación de lotes continuamente, aunque hay alternativas de energías renovables, aunque tampoco están avanzando mucho. ¿Cómo ve esta cuestión para el próximo mandato?

YP: Nuestra propuesta es pasar del extractivismo a la etapa del post extractivismo. Eso va a significar una transición. Ahora es un poco difícil decir: ya vamos a cerrar la válvula del petróleo. Tiene que continuar explotación petrolera en los pozos que ya están abiertos, mejorar, potenciar y alguna excepción, si la hay. Y si no, no más, parar el avance de la frontera petrolera. Y en el caso de la minería, vamos a hacer una consulta popular para que Ecuador se pronuncie en las urnas si apuesta por el oro o apuesta por el agua.

FBD: Vemos con preocupación una deforestación creciente. La presión sobre la Amazonía no para de aumentar. ¿Qué nos puede decir sobre este tema?

YP: Para nosotros el calentamiento global ya no es una amenaza, es una realidad y por eso hay que frenar los procesos de deforestación. Y en vez de deforestar hay que reforestar. Hay que cuidar el planeta y para eso tenemos un conjunto de políticas y acciones a implementar con el fin de evitar esta tala indiscriminada que quiere acabar con la Amazonía ecuatoriana.

Planteamos un pacto eco-social a fin de evitar este suicidio colectivo que estamos cometiendo todos los días con contaminar el agua forestal y acabar con la biodiversidad.

En realidad en la Amazonía primero van los madereros y luego van las petroleras y las mineras. Todo ese extractivismo hay que frenarlo. Para eso debemos tener clarísimo que nuestras políticas van a ser socio-ambientales siempre. Por eso planteamos incluso un pacto eco-social a fin de evitar este suicidio colectivo que estamos cometiendo todos los días con contaminar el agua forestal y acabar con la biodiversidad.

FBD: El mundo quedó impactado en octubre de 2019 por la potencia del estallido social y la capacidad de negociación de las nacionalidades indígenas. Pero ahora se presenta un reto enorme con la Covid-19 y las consecuencias económicas y sociales de esta crisis global. ¿Cómo ve la salida de la pandemia en Ecuador?

YP: Es complejo. Esto ya es un tema mundial, pero trataremos de hacer una minga con todas las fuerzas políticas, sociales y populares del país para combatir la pandemia y no escatimaremos esfuerzos en conseguir la vacuna para prevenir la salud de nuestro pueblo. Esta será la prioridad.

FBD: Y por último, me gustaría preguntarle sobre la comunidad internacional, que observa con cierta inquietud lo que pasa en Ecuador. La movilización de las nacionalidades indígenas ha sido importante en los últimos años y su lucha contra el extractivismo ha ocupado también algunos titulares. Si tuviera que escoger uno, ¿cuál sería el mensaje que enviaría a la comunidad internacional latinoamericana, y a sus compañeros de otras nacionalidades?

YP: Desde el Ecuador aspiramos ser una luz en el cuidado de la naturaleza, no solamente tener la constitución más verde y mantener acciones locales con impactos globales e invitar a la comunidad internacional:

Uno, hay que cambiar de paradigmas, sustituir el mercado-centrismop por el bio-centrismo. La vida debe estar en el centro de todo. Si queremos garantizar la vida en el planeta, la vida de nuestros hijos y de nuestros nietos, es importante apostar por la ecología.

Segundo, hay tantos intereses que nos unen…. Hay que empezar por una cooperación internacional ayudando a los que más lo necesitan. La comunidad internacional debe buscar presionar para acceder al pago de la deuda ecológica. Los países desarrollados con los países que fueron explotados por sus recursos naturales.

Y tercero, buscar una reconciliación con la naturaleza, con la madre naturaleza, con la Pachamama y una reconciliación no sólo a nivel nacional, sino a nivel planetario, para que no haya más guerras, más desplazamientos, más violencia. Esta violencia patriarcal, esta violencia segregacionista, racista que nos hace tanto daño.

Por eso yo hago mías las palabras de Martin Luther King que un cierto día dijo: “Aprendamos a vivir como hermanos. Caso contrario, moriremos como idiotas”. Y creo que aquí está en juego el triunfo de la barbarie o el triunfo de la solidaridad, y ojalá ésta se vuelva planetaria.

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