
Demostración por una democracia real en Europa. Getty Images. All rights reserved.
Podría afirmarse que, en el pasado, las democracias en América Latina se han mirado en el espejo de las democracias Europeas. El reflejo resultante ha venido proyectado una imagen a la que Latinoamérica ha aspirado a parecerse. Sin embargo, hoy proyecta un cuadro distorsionado, lleno de ansiedades, tensiones e incluso retrocesos, que debe ser necesariamente fuente de preocupación para ambos hemisferios.
América Latina se enfrenta con energía a distintos escenarios posibles en el camino emprendido para su democratización plena y consolidación con garantías y, aunque arrastra problemas graves de violencia, corrupción, y modelo económico y laboral, ha puesto también en circulación ideas, propuestas y experiencias regeneradoras, que conviene que sean comprendidas por los europeos en toda su potencialidad.