Los pueblos indígenas de Brasil están siendo asediados por el gobierno brasileño, que está librando una guerra en dos frentes. Por un lado, la nueva legislación en forma de proyecto de ley conocido como PL 490/2007 amenaza con anular la protección legal de los territorios indígenas, y por otro un caso histórico del Tribunal Supremo, conocido como Marco Temporal, amenaza con despojar a los pueblos indígenas de los derechos territoriales existentes.
Si se aprueba la legislación y la sentencia judicial va en contra de los pueblos indígenas, las consecuencias serán catastróficas, aunque no tan dramáticas y visibles como los efectos de los incendios que destruyeron franjas de la selva amazónica brasileña en 2019 y 2020.
El 23 de junio, una comisión de la Cámara Baja del Parlamento brasileño aprobó un proyecto de PL 490/2007, que ahora se someterá a votación. Si los legisladores aprueban el proyecto de ley, éste anulará el derecho de los pueblos indígenas a ser consultados sobre el uso de sus tierras por parte de los no indígenas. El gobierno tendría derecho a permitir el acceso irrestricto a los recursos naturales, incluyendo actividades extractivas como la minería y la agricultura comercial.