"Antes que nada, hay que salvar la columna vertebral del clima del planeta. Colombia concederá 200 millones de dólares anuales durante 20 años para salvar la selva amazónica. Esperamos el apoyo del mundo". Con estas palabras, el recién elegido presidente de Colombia, Gustavo Petro describió la postura de su gobierno frente a la deforestación en la conferencia de la ONU en Sharm el Sheikh.
Junto con el gobernante venezolano Nicolás Maduro, Petro lanzó una amplia alianza para proteger la Amazonia, la mayor selva tropical del mundo. Abogó por "la apertura de un fondo" a través del cual los países ricos y las grandes empresas compensen a los pequeños agricultores por proteger y recuperar la selva amazónica.
Petro ha hecho de la protección del clima una de sus prioridades desde el inicio de su presidencia en agosto. "Vamos a enfrentar la deforestación descontrolada de nuestros bosques y a promover el desarrollo de energías limpias y renovables", afirmó Petro durante su toma de posesión, marcando un cambio drástico en las políticas medioambientales del país.