La crisis en Venezuela es monumental. La desastrosa situación ha sido producto de dinámicas, factores y actores internos, aunque sin dudas el papel de Estados Unidos contribuyó a empeorar lo que ha venido aconteciendo por años en el país. De esta manera el caso Venezuela ha dejado de ser local, regional o continental, y se ha tornado un problema global.
¿Qué significa que una crisis se convierta en un asunto global?
Varias cuestiones: a) la incidencia directa o indirecta de múltiples actores estatales (ejecutivos y legislativos) y no gubernamentales (partidos políticos, oenegés, think tanks); b) el impacto de diferencias y pugnas burocráticas en el seno de distintas administraciones; c) la participación de jugadores (gobiernos, corporaciones, medios de comunicación) con alcance mundial y objetivos precisos; d) la presencia de agentes (formales o ilegales) desarmados y armados; e) el involucramiento de instituciones internacionales (por ejemplo, la ONU) y regionales (como la OEA); f) el alcance de coaliciones y alianzas entre protagonistas internos y externos; g) la multiplicación de presiones sobre los participantes domésticos y de los obstáculos para encontrar soluciones.