
XV Conferencia de Ministros de Salud Iberoamericanos en Cartagena de Indias. Secretaria General Iberoamericana. Todos los derechos reservados.
Francesc Badia i Dalmases: América Latina vive un ciclo de cambio político tras más de una década de crecimiento económico y progreso social y político que se ha traducido también en mejoras en cuanto a cuestiones que afectan a la salud. ¿Hay motivos para continuar siendo optimistas?
Leire Pajín: Creo que la región en los últimos años ha generado varias buenas noticias. Una tiene que ver obviamente con el crecimiento económico y la inclusión social. El último Índice de Desarrollo Humano del PNUD para América Latina y el Caribe refleja claramente que América Latina y el Caribe conforman la región del mundo donde más se ha reducido la pobreza y la desigualdad, en términos comparativos, en estos últimos años de progreso económico. La buena noticia es que el crecimiento económico ha servido para acabar con la pobreza y también para reducir los niveles de desigualdad. La mala noticia, sin embargo, es que la desigualdad sigue siendo el gran reto de América Latina, ya que no hemos conseguido romper la desigualdad de acceso a todo tipo de servicios y a los derechos más básicos. Sigue habiendo en la región una minoría que concentra una riqueza muy desproporcionada y una mayoría que no tiene acceso a unos recursos mínimos. El reto es ahora, y el documento del PNUD lo deja muy claro, es no perder lo ganado en los últimos años. Porque en este ciclo de decrecimiento económico que vive ahora la región, aquellas personas que salieron recientemente de la pobreza, e incluso la clase media baja, son muy vulnerables y pueden volver a caer en la exclusión y en la pobreza.