Un estancamiento de la acción contra la corrupción en los países de Latinoamérica y el Caribe fue el dictamen de un nuevo informe de un reconocido organismo, por la falta de voluntad o capacidad de la mayor parte de los gobiernos para sacudir las poderosas redes que se lucran de la tradicional corruptela.
El Índice de Percepción de Corrupción 2022 (CPI) de Transparencia Internacional, que califica a 180 países según las percepciones de corrupción en sus instituciones públicas, mostró un panorama de Latinoamérica estático con contadas excepciones. Uruguay se mantuvo como el país de mejor desempeño, con una calificación por encima de las economías desarrolladas. la campaña anticorrupción de República Dominicana arrojó algunos resultados positivos, pero Haití, Venezuela y Nicaragua siguieron siendo los lunares en la foto.
El “puntaje de corrupción” global de Latinoamérica se mantuvo invariable desde 2021, pero en el escalafón hay 163 lugares de distancia entre el mejor país, Uruguay, y el peor, Venezuela.