
Discurso durante el Forum Internacional de AWID.
Este año, el año en que Estados Unidos de América tal vez elija su primera mujer presidenta, escucharemos hablar más que nunca de los techos de cristal. Pero en el 13º Foro Internacional de AWID, con todo el énfasis colocado en los movimientos compartidos y la 'política de la amistad', no nos abocamos a las barreras que una mujer debe romper en su ascenso hacia el 'vértice' de la escala social, sino en cómo lxs feministas reorganizamos entre todxs la sociedad.
No sorprende que la candidata viable para convertirse en la primera presidenta de los Estados Unidos sea blanca. Tampoco sorprende que el primer presidente negro de ese país haya sido un hombre. Cuando los Estados Unidos hayan tenido a su primera mujer presidenta, se habrá roto el techo de cristal, pero ¿cuánto tiempo tomará para que una mujer negra sea electa para ocupar ese cargo? Y suponiendo que con eso se rompa la doble barrera, ¿por qué en ese momento todavía serán las mujeres negras las que estarán barriendo los vidrios rotos del suelo, ya se trate de los añicos del techo metafórico o de la destrucción real que resulta de la pobreza o la guerra? Es lo que Kimberlé Crenshaw denominaría un 'fracaso de la interseccionalidad'.