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Marina Silva: “los incendios en el Amazonas son un crimen de lesa humanidad”

democraciaAbierta estuvo en un conversatorio con la ex-ministra y activista medioambiental brasileña Marina Silva en Bogotá, donde contó por qué el medio ambiente no es un tema de ideología política. English Português

Beverly Goldberg
27 August 2019
Marina Silva en Bogotá, 2019. democraciaAbierta.

Ex-ministra de Medio Ambiente del gobierno de Lula, activista ambiental y ganadora del premio Goldman, Marina Silva está alzando su voz para desafiar las políticas ambientales del gobierno brasileño actual, que podrían haber contribuido al aumento en un 83% de los incendios forestales en el Amazonas brasileño desde el año pasado.

Silva, quien fue elegida como senadora en 1994 por el estado de Acre, ya tenía una larga trayectoria de activismo medioambiental antes de entrar al mundo político. Nació en una familia de escasos recursos, descendiente de esclavos africanos e inmigrantes portugueses, cerca de la ciudad Río Branco en la frontera con Bolivia.

Siempre enfrentaron dificultades, como la muerte de la madre de Silva cuando tenía solo 14 años y la muerte de dos de sus hermanos pequeños. Cuando Silva tenía 16 años, enfermó de hepatitis y llegó a la ciudad de Río Branco para tratarse -donde también aprendió a leer y escribir- y a prepararse para ser monja.

Pero a los 17 años, un día ve un cartel en su iglesia para un curso de liderazgo sindical rural, se inscribe, y termina conociendo al carismático activista medioambiental y ecologista Chico Mendes. A partir de ese momento, deja a un lado sus ambiciones de ser monja y se convierte en luchadora por la selva, trabajando con Mendes hasta que éste fue asesinado en 1988 por latifundistas, que lo veían como una amenaza a su actividad económica.

Marina Silva in Xapuri, Acre, in the 1990's, with a Chico Mendes portrait. Wikimedia commons.None

Ahora Silva aboga contra las políticas medioambientales de Bolsonaro en Brasil, en América Latina y por el mundo. Su voz es cada vez más pertinente cuando vemos el Amazonas en llamas desde hace más de dos semanas: “los incendios en el Amazonas son un crimen de lesa humanidad” dice Silva, “el gobierno de Bolsonaro está deshaciendo todas las políticas ambientales que existían antes”.

Cuando era Ministra de Medio Ambiente durante el gobierno de Lula, logró reducir la deforestación en un 80%, según sus propias palabras. Marina tiene clara la importancia de las políticas públicas para frenar el cambio climático y salvar la selva amazónica.

Creamos 24 millones de hectáreas de zonas de conservación, aplicamos 4.000 millones de Reales en multas, y llevamos a muchos deforestadores a la cárcel

“Cuando llegué al Ministerio del Medio Ambiente en 2013, la deforestación era muy común, y creamos un Plan de Prevención de Deforestación en el Amazonas”. La idea, nos cuenta, era fomentar la unión entre diferentes ministerios para crear un plan comprehensivo de acción que abordara el problema de manera rápida y eficaz.

“Unimos el Ministerio de Desarrollo Agrícola, de Tecnología y de Defensa y creamos un sistema de detección de deforestación en tiempo real”. También endureció las penas para los que deforestaban ilegalmente y demarcó los territorios que corrían más riesgo para protegerlos de la depredación. “Creamos 24 millones de hectáreas de zonas de conservación, aplicamos 4 mil millones de Reales (US$ 1000 millones) en multas, y llevamos muchos deforestadores a la cárcel”.

Fue con esas acciones durante su periodo como Ministra del Medio Ambiente como logró reducir drásticamente los atentados contra el Amazonas. En Brasil, como en muchos otros países de América Latina hoy, se vive una fortísima polarización entre izquierda y derecha, y Silva es también muy crítica con la manera cómo estas fuerzas políticas polarizadas han cooptado temas del medio ambiente, creando confusión y desánimo.

“Algunos sectores más tradicionales de la izquierda en Brasil, en medio de esta polarización, empezaron a crear el discurso que cuidar del medio ambiente era sólo una cosa de izquierda”, y en consecuencia, muchas personas no querían involucrarse con la defensa de la selva porque lo veían como algo izquierdista. “Pero tenemos que superar ese discurso, porque cuidar del medio ambiente no es de izquierda ni de derecha, es de todos”.

Existen muchos desafíos para lograr una mayor movilización política hoy en Brasil. Hay un gran desencanto por culpa de la corrupción de la izquierda y de las tendencias autoritarias de la derecha.

Pero los incendios en el Amazonas son "un crimen de lesa humanidad", dice la ex ministra,. Hoy más que nunca la gente debe salir a la calle a defender la selva amazónica si de verdad quieren que las cosas cambien.

En su discurso, Silva destaca un último punto que es central al debate: “Necesitamos un desarrollo sostenible, y no el tipo de ‘desarrollo’ que estamos viendo ahora. Esto quiere decir, un país medio-ambientalmente sostenible, políticamente democrático y socialmente desarrollado”.

Si no superamos la confusión y la crisis de valores que estamos sufriendo actualmente en América Latina, y asumimos que desarrollo social, medio ambiente y democracia están íntimamente unidos, ese desarrollo sostenible será cada vez más difícil de lograr.

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