El lunes 19 de julio el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) confirmó la ajustadísima victoria de Pedro Castillo Terrones, candidato de izquierda, casi seis semanas después de la segunda vuelta en la que se enfrentó a Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori.
Después de haber promovido múltiples impugnaciones desde su partido, Fuerza Popular, Fujimori dijo finalmente que reconocía la victoria "porque la ley así lo demanda". Sin embargo, calificó el anuncio del JNE como ilegítimo, dejando abierta la puerta a una impugnación continua del gobierno salido de las urnas y a perpetuar la crisis política sine die.

No cabe duda de que, con una victoria por un margen de solo 44.080 votos de un total de 17.628.497 emitidos, la tensión en Perú se va a proyectar toda la legislatura.