En 2016 Pedro Pablo Kucynski fue elegido presidente del Perú, pero se vio forzado a renunciar en marzo de 2018 en medio de fuertes cuestionamientos por nexos con el escándalo de corrupción de Odebrecht.
Lo reemplazó entonces su vicepresidente Martín Vizcarra, que aspiraba a terminar su mandato en julio del próximo año, después de las elecciones presidenciales previstas para abril y a las que ya dijo que no acudiría.