"Hay un ambiente entusiasta y de diálogo constructivo" dijo en Caracas Iván Cepeda, político colombiano que hace parte de la delegación a cargo de los diálogos.
En un comunicado conjunto los países garantes, Cuba, Noruega y Venezuela, mostraron su esperanza en el inicio del proceso. Venezuela, además, será anfitrión del diálogo dado su rol en los diálogos de paz con las FARC en 2016 y porque el ELN también está presente en su territorio. Pero la designación levanta suspicacias ya que el gobierno Maduro es dictatorial, ha violado sistemáticamente los derechos humanos y ha resultado ser el más detrimental para la economía y la sociedad venezolana en su historia, provocando una crisis humanitaria compleja y profunda en el país de la que le resultará muy difícil salir.
Mirna Yonis, profesora universitaria, periodista y analista internacional, afirma que "la entrada de Gustavo Petro y el ascenso de Lula da Silva van a darle un impulso a la aparición regional de Venezuela". Ambos gobiernos buscarán reconstruir los puentes con Venezuela y su presidente, con vistas a auspiciar el retorno de la democracia a ese país.