
Fuerzas especiales Colombianas durante una marcha militar en 2015. Fernando Vergara / AP/Press Association Images. All rights reserved.
Colombia se encuentra en la actualidad estructurando un sistema novedoso y único de justicia para la transición, fruto de la utilización de dos preceptos; el primero el de aplicación de un marco constitucional (Marco jurídico – Político para la paz) y el segundo originado en los diálogos con el principal grupo armado al margen de la ley existente en el país (horizontalidad en la mesa).
Teniendo en cuenta el primer precepto, y fruto del respeto por la Constitución y la Ley, el gobierno ha sostenido desde un comienzo que las Fuerzas Armadas no serán negociadas en la Habana y así ha sucedido, como de paso lo han manifestado los dos Generales que fungen como negociadores plenipotenciarios en la mesa. De hecho el reciente acuerdo sobre justicia tuvo un componente unilateral, al firmarse un compromiso gubernamental por parte de los ministros de justicia y de defensa en el campo de paradas de la Escuela Militar de Cadetes, contentivo de los parámetros de una “justicia de coyuntura” para los agentes del Estado; dentro de los cuales se incluyen los miembros de la Fuerza Pública.