Skip to content

La presión petrolera intensifica la amenaza a la vida de los waoranis ecuatorianos

La lideresa waorani Alicia Cahuiya se enfrenta desde hace casi 30 años a los capitales petroleros, que invaden y contaminan el parque Yasuní. Ante el anuncio del presidente Guillermo Lasso de ampliar la producción de hidrocarburos, los reclamos de Alicia están más vigentes que nunca

La presión petrolera intensifica la amenaza a la vida de los waoranis ecuatorianos
Alicia Cahuiya durante su comparecencia ante la CIDH en 2013. | Corte Interamericana de Derechos Humanos
Published:

Alicia Cahuiya subió al podio en la Asamblea Nacional de Ecuador. Su palabra de mujer waorani retumbó en los murales donde se hacen leyes para la patria, colonial y paradójica. Había llegado desde Yasuní con un grupo de indígenas bajo la consigna de apoyar la explotación de hidrocarburos en su territorio ancestral, pero ella estaba decidida a romper el guión.

“Hay siete empresas petroleras operando en el territorio waorani que abarca cuatro provincias. ¿Qué beneficios hemos recibido? ¡En más pobreza hemos quedado! (...) Los indígenas que habitamos la selva no somos el problema. Queremos que se respete el territorio. (...) Cada vez, los gobiernos lo están dividiendo: zona intangible, parque Yasuní. ¿Dónde estamos administrando los waorani?”.

Así reclamó Alicia, lideresa indígena de la Amazonía ecuatoriana, ese 4 de octubre de 2013. Lucía una serpiente pintada en cada mejilla, signo de sabiduría. Dos atados de tejidos claros y oscuros le cruzaban el pecho con un gran collar de semillas; una pluma larga y roja coronaba su cabeza.