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“Soy trabajadora sexual y feminista”: la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales en Argentina

La activista Elena Eva Reynaga se ha enfrentado a décadas de cárcel, abusos, y violaciones. Pero no se detendrá en su lucha para educar al mundo sobre los derechos de las trabajadoras sexuales. English

“Soy trabajadora sexual y feminista”: la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales en Argentina
Reynaga habla ante la Comisión Inter-Americana de Derechos Humanos, Washington DC 2017. Flickr/CIDH. CC BY 2.0. Algunos derechos reservados.
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La primera vez que detuvieron a Elena Eva Reynaga fue en 1976, durante el golpe militar en Argentina. La detuvieron durante casi 100 días. Recuerda que su celda era “de 2 metros cuadrados con un inodoro, mejor dicho, una fosa, con cucarachas y ratas”.

Al enfrentarse a lo que describe como un constante acoso policial y una brutalidad diaria, Reynaga dejó de trabajar hasta los primeros años de los 80, “cuando la democracia volvió a nuestro país”, dice. “Pero, la democracia nunca volvió para nosotras”.

La criminalización del trabajo sexual en Argentina significó que, al ser detenidas, las trabajadoras sexuales tuvieron que enfrentarse a “21 días de cárcel, o a una ‘multa’ semanal de $700 para que no te detuvieran” dice.