democraciaAbierta: Interview

Venezuela: de la estafa revolucionaria y el robo del futuro, a la esperanza

Venezuela concluye el año 2022 con alguna luz de esperanza para salir democráticamente de la profunda crisis en la que está sumida desde 2010

José Zepeda
21 diciembre 2022, 12.47pm

Caracas, Venezuela. 6 de diciembre de 2020. Los votantes comprueban su número de documento de identidad frente a un colegio electoral. Se realizaron elecciones parlamentarias en Venezuela, aunque la oposición se negó a participar

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DPA/ Alamy Stock Photo

¿Cómo se combate la desesperanza? Con esperanza. Es lo que comienza a abrirse paso en la oposición venezolana. La solución siempre ha estado allí, pero hay que asimilarla para que conduzca a la imprescindible unidad. Es la esperanza democrática la que puede aparcar las legítimas ambiciones personales por el bien superior del país.

Así lo creen nuestros tres invitados a esta entrevista colectiva: Zenaida Fernández, economista, diputada indígena y dirigente del movimiento Zulia Humana; Jackson Páez, sociólogo, presidente del Consejo Legislativo del Estado de Cojedes; Rodrigo Cabezas, economista, exministro de Finanzas de Venezuela, profesor de economía de la Universidad de Zulia.

Concluye el año 2022 y han sucedido cosas importantes en Venezuela. Menciono solo dos puntos que podrían ser el arranque para nuestra conversación. Uno tiene que ver con el informe del 20 de septiembre de este año de Naciones Unidas. Se establece de manera inusual en un organismo internacional la violación de derechos humanos, calificándola de crímenes de lesa humanidad realizados por altas autoridades del Estado y sus representantes. Y el otro momento importante, a fines de noviembre, es el intento de reanudación de negociaciones entre el Gobierno y una parte de la oposición en Ciudad de México. Esos son solo dos aspectos generales.

Zenaida Fernández

Podemos calificar este año de difícil vivencia y convivencia en Venezuela. Uno de los datos que asombra es el estudio que se hace de la pobreza. Son datos que muchas veces no se conocen. Sobre todo, para la población indígena de la que estoy aquí siendo vocera. Si la población en general ha sido maltratada y ha sufrido esta última década, este año ha sido catastrófico. Nosotros tenemos datos estadísticos de condiciones de vida de local, en los que el 96% de la población venezolana se encuentra en pobreza multidimensional, educación, salud, falta de acceso a los servicios públicos. 64% es la población general.

Ahora, uno dice cómo será en la población indígena, que es la más desfavorecida, la más vulnerable. El 93% de los jóvenes indígenas no tiene acceso a la educación. Muchos de estos jóvenes no ven aliento en la educación y deciden emigrar a los países más cercanos, principalmente a Colombia, en donde tienen una posibilidad de hacerse profesionales, mientras que aquí no tienen acceso a esa educación.

Socialmente es una población con desnutrición infantil. La mayoría de los menores de cinco años padece desnutrición aguda y el 30% desnutrición crónica.

Jackson Páez.

El año que está próximo a concluir cierra con niveles de extrema pobreza en el país. La violación de derechos humanos es sistemática porque hoy el pueblo no tiene acceso a una vida de calidad mínima, a la educación, a la salud, a los servicios públicos que están en el suelo. Venezuela tiene un gobierno que persigue y promueve la violencia, la confrontación y la polarización política, que usa como herramienta para manipular la mayor aspiración del pueblo venezolano que es salir de esta crisis.

Creo que el país todo quiere vivir en progreso y desarrollo, como cualquier país del mundo. Pero lamentablemente el gran problema se reduce a un gobierno autocrático que lo que busca es mantenerse en el poder a costa de lo que sea, violando todos los derechos de la población e impidiendo, en la medida de lo posible, que el pueblo tenga una vida digna. Hoy, Venezuela lo que hace es sobrevivir.

Rodrigo Cabezas.

El balance del 2022 es dramático desde el punto de vista económico, político, y social. El mundo debe saber que estamos terminando con una inflación de 221%. Esto es catastrófico para los salarios de los trabajadores manuales e intelectuales.

El sueldo de un profesor universitario, el mío, está ahorita en 50 dólares mensuales como profesor de la Universidad de Zulia. Es un indicador de una calidad de vida disminuida, destrozada de la clase media y mucho más todavía de los sectores populares.

¿Por qué terminamos con un país con una industria petrolera que producía 3 millones de barriles diarios y hoy apenas está en unos 580.000? Porque la corrupción, la desidia, la impericia, la piratería, la bucanería la controló y la destrozó.

El final de túnel tiene un horizonte, el 2024. Se está caminando en la dirección de presentar una candidatura única de la oposición

Desde el punto de vista democrático, persiste una gran lucha por unas elecciones democráticas libres. Por ello respaldamos el intento de negociación y acuerdo que se pueda dar en México. El gobierno siempre ha pateado, siempre se ha burlado de las negociaciones. Pero nosotros, la nación, como nación, como mayoría que quiere cambios, insistimos en buscar la vía estrictamente electoral. Ahí está la salida.

El final de túnel tiene un horizonte, el 2024. Se está caminando en la dirección de presentar una candidatura única de la oposición para darnos una oportunidad como pueblo de derrotar esta realidad de ignominia y a la autocracia gobernante que quiere quedarse allí de manera ilegítima. Tenemos la esperanza, la confianza de que vamos a salir de ellos democráticamente.

Usted ha dicho un par de cosas que merecen aclaración. Una salida democrática sólo se va a lograr no solo en la medida en que el gobierno demuestre voluntad para dialogar, sino que la oposición marche unida de cara al futuro. Y eso no es algo que ocurre en este momento.

Acabo de leer declaraciones de un exdirigente del país descalificando las negociaciones en México, diciendo que eso se presta para que el gobierno gane tiempo. Por otra parte, el gobierno dice bueno, yo no quiero reiniciar las negociaciones en México mientras no me destraben los 3 mil millones de dólares. En fin, hay ahí un impase que no es que no se vaya a solucionar, pero el momento no es color de rosa.

Jackson Páez.

Creo que la situación que vivimos reclama no solamente la unidad de los partidos políticos. Hemos visto buenas señales de parte de la oposición venezolana. La convocatoria hecha a la conformación de una gran plataforma que unifique a los partidos, al mismo tiempo la creación de un comité electoral apolítico, porque está dirigido por ciudadanos venezolanos de alta estima y reconocimiento. Vale decir, se le va dando forma a lo que todos queremos, que es el arribar a un candidato unitario de la oposición.

Lo que realmente el pueblo le exige diariamente a su dirigencia es la unidad. Como también la unidad social contra un gobierno que nos tiene empobrecidos.

Entonces, creo que sí va a salir humo blanco y vamos a derrotar a Nicolás Maduro en el 2024. Vivo en Cojedes, un pueblo pobre de Venezuela, sometido a graves situaciones de incomunicación. Cojedes es rural y hoy está pasando días dolorosos.

Pero una de las cosas que me llena de confianza es que cuando recorremos el Estado, cuando hablamos con nuestros amigos y compañeros, sentimos en todos ellos el mismo sentimiento: ansias de cambio.

Una cosa es el pueblo que exige cambios y otra es la responsabilidad de la dirigencia política para asumir ese compromiso. Estoy seguro de que van a estar a la altura de esa responsabilidad y nosotros trabajamos por y para ello.

Rodrigo Cabezas.

El Gobierno tiene una narrativa de la división, ha creado una oposición, unos señores que incluso van a Miraflores (Palacio de Miraflores, sede del gobierno). Aquí se les conoce como los Alacranes de Venezuela. Pero este pueblo no es pendejo, quiere el cambio.

La respuesta la está dando el sector más importante de la oposición, con el acompañamiento de sectores progresistas, populares y de izquierda que nosotros representamos, y que juntos vamos de camino a un candidato presidencial. No pudo ser por consenso.

En el mes de junio tendremos elecciones primarias. Va a ser noticia internacional y allí vamos a estar. En junio del próximo año tendremos un candidato o candidata presidencial unitaria de la Fuerza Popular o de la fuerza política y de la sociedad civil más importante.

El llamado a unirse que dice Jackson en Cojedes, podemos decirlo de Zulia, de Miranda, de Guárico, de Apure, de Bolívar, en cualquiera de los estados de Venezuela. El principal clamor de la gente es únanse, únanse.

Vamos camino a derrotar democráticamente a quienes hoy ejercen el poder de manera no legítima

El procedimiento de elecciones primarias va a desembocar no sin dificultades, porque la oposición es diversa, no es totalitaria, no es fascista, es plural y mucho más. Ahora ha incorporado sectores de izquierda que estuvieron acompañando a la estafa que significó la Revolución Bolivariana.

De manera que la respuesta es positiva. Vamos camino a derrotar democráticamente a quienes hoy ejercen el poder de manera no legítima.

Zenaida Fernández.

Este año se hizo un gran esfuerzo de consolidar lo que es la Plataforma Unitaria. No ha sido fácil por la diversidad de líderes de oposición que se han unido y también nosotros, como movimiento, que acompañamos, por muchos años, la gestión del gobierno, que como ha dicho Rodrigo, ha sido una estafa a la esperanza de una vida más digna.

Soñando con eso, estuvimos allí por mucho tiempo, hasta que en un momento nos dimos cuenta de que íbamos por un sendero equivocado, que no era lo que correspondía al anhelo de la población.

Entonces, la sumatoria que nosotros hacemos a la Plataforma Unitaria nos da pie para decir que el 2023, será de unidad y victoria. Habrá una reconstrucción de esta nación y las particularidades, las individualidades, tienen que ceder ante una realidad, ante la verdad de un país que necesita y requiere un cambio verdadero, para esos niños que nacen, para esa juventud que terminó huyendo de nuestra patria recupere lo que siempre fue suyo.

Señor Rodrigo Cabezas, ex ministro de Finanzas de Venezuela, hace no muchos días el Senado de los Estados Unidos aprobó por unanimidad un proyecto de ley del senador Rick Scott que establece medidas de presión de carácter fundamentalmente económicas al Gobierno de Venezuela. La respuesta por parte del Gobierno no se ha hecho esperar: es una nueva agresión del imperialismo norteamericano, y quienes apoyan estas medidas serían lacayos del gobierno de los Estados Unidos.

Mi apreciación como venezolano es que la solución a la crisis venezolana debe estar en nuestras manos. No soy partidario de sanciones económicas que hagan sufrir al pueblo de Venezuela. Nunca lo he sido. Esto no quiere decir que no le pidamos a la comunidad internacional que vigile a Venezuela, que esté atenta, porque en esta nación se violan los derechos humanos, los derechos sociales y políticos, porque en esta nación se instaló una autocracia que ha realizado elecciones fraudulentas como la del 2018.

Por tanto, una cosa es que tengamos una visión crítica sobre sanciones económicas y otra es que no le pidamos a la comunidad internacional que nos acompañe en la búsqueda de una salida democrática. Y por supuesto, el Gobierno utiliza en los últimos años una excusa, la del imperialismo, para intentar deshacerse de sus responsabilidades.

El imperialismo no fue el que torturó en Venezuela, el imperialismo no fue el que produjo una crisis macroeconómica de las dimensiones que tenemos. No es el imperialismo el que destruyó PDVSA (Petróleos de Venezuela, S.A.) del 2014 al 2017. No fue el imperialismo el que sacó a Venezuela por impago de deuda externa en el 2016, cuando aún no había sanciones económicas de ninguna naturaleza.

No fue el imperialismo el que montó una Asamblea Nacional Constituyente fraudulenta que sustituyó a la que el pueblo había elegido por mayoría en el 2015. No es la economía internacional la responsable de lo que aquí ha sucedido.

El pueblo tiene la certeza de donde está la responsabilidad de la crisis venezolana. Y ciertamente abogamos por que la solución política traiga la solución económica y que en el camino las sanciones que se han tomado para presionar al gobierno de Venezuela a una salida democrática vayan disminuyendo y se supriman totalmente.

Tengan la seguridad de que sin sanciones vamos a producir en Venezuela un cambio político, democrático, masivo, popular. Va a haber un día de fiesta nacional en este país en el año 2024, cuando el pueblo pueda volver a decir que es libre y que tiene democracia.

Jackson Páez, usted es sociólogo y el más joven de este grupo que estamos entrevistando hoy ¿Cuál es la actitud de la juventud venezolana? Se lo pregunto por una razón fundamental, son más de 6 millones los venezolanos que, desesperanzados, han abandonado el país.

Como joven venezolano y preocupado por su país entiendo que la juventud venezolana hoy busca un futuro y lamentablemente no lo encuentra en casa.

El joven venezolano tiene claro la responsabilidad de Nicolás Maduro en el robo de su futuro, de su progreso y de sus oportunidades.

Mi mensaje es que, a pesar de que la mayoría de ellos tiene como horizonte es emigrar, creo que la batalla hay que darla por rescatar a Venezuela, porque el futuro de los jóvenes debe seguir arraigado en su patria.

Soy un convencido de que en el 2024 va a haber un cambio trascendental y que la juventud venezolana va a jugar un papel estelar en esas elecciones. El joven tiene claro la responsabilidad de Nicolás Maduro en el robo de su futuro, de su progreso y de sus oportunidades.

Zenaida Fernández, economista, dirigente de pueblos indígenas de Venezuela, a través de este programa va quedando bastante claro que, frente a la desesperanza, a la desesperación, el mensaje es la esperanza en un futuro mejor, más democrático y libertario para Venezuela.

Correcto. Definitivamente hay que sumar los esfuerzos como los que estamos haciendo, porque la realidad es transformable, porque todo lo que podamos hacer y aportar desde nuestro conocimiento es para consolidar y reconstruir.

Vivimos en un país que está totalmente destruido y que, a pesar de todo, aquí estamos. Estos últimos cuatro años, no han sido fáciles, pero estamos llenos de esperanza.

Ese llamado que hacía el Rodrigo Cabezas es importante a nivel internacional, porque muchas veces los medios ignoran lo que sucede, los pueblos indígenas tenemos una lista enorme de atrocidades que le han pasado a nuestros hermanos.

Solo un ejemplo: el proyecto Arco Minero del Orinoco viene destruyendo a la población, al hábitat natural de los pueblos indígenas. Son cosas que muchas veces afuera no se saben.

Hay que hacer un esfuerzo de que se escuche la voz de quienes estamos aquí luchando, de que el apoyo internacional también se dé y que vigile muy de cerca para que este 2023 sea de lucha por la unidad y por la victoria. Para que el 2024 tengamos una elección presidencial donde todos los partidos, los movimientos, puedan aportar y participar libremente, en la que el pueblo venezolano sea el que decida cuál va a ser su destino.

Rodrigo Cabezas, hay por allí un escritor que tiene una sentencia que parece oportuna. Dice que una vida sin esperanza es como un jardín sin flores. Pero que una vida con esperanzas falsas es como un jardín con flores no verdaderas.

Tú estás hablando con tres dirigentes sociales de Venezuela. No somos unos encumbrados. Somos luchadores sociales y políticos. No perdemos de vista la realidad difícil, compleja.

En Venezuela que hay un camino democrático, electoral, constitucional, no violento, pacífico, que requiere de la conciencia nacional.

Pero la esperanza es que, en medio de la oscuridad, hemos decidido encender una luz y decirle a Venezuela que hay un camino democrático, electoral, constitucional, no violento, pacífico, que requiere de la conciencia nacional.

Y hoy, en el momento en que hablamos, tenemos la certeza de que esta no es una confrontación de un partido político contra otro partido político; de una élite que está en el Palacio de Gobierno contra otra élite que quiere sustituirlo. No. El dilema de Venezuela es entre democracia contra una autocracia, es libertad contra el cercenamiento de la libertad, es la lucha por el sentimiento de cambio que está en la nación contra unos señores que tratan de evitar que haya cambio político en Venezuela.

En definitiva, es la lucha de una élite política corrompida, aislada de la nación contra la nación toda, que quiere cambio con sentido de dimensión histórica. Vamos camino a un desenlace democrático. No pueden evitarlo. Y por supuesto, allí vamos a estar nosotros en esa fecha democrática venezolana.

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