Adoración y adoctrinamiento
La escultura de Jesús de Nazaret, diseñada en el siglo XVII con palo de balsa, es la figura central del evento que empezó en 1961 impulsado por la orden franciscana. Sobre la túnica marrón resaltan la piel del Cristo blanco y el resplandor de las piezas de orfebrería diseñadas en plata con la impronta de la reconocida Escuela Quiteña así: La corona de espinas se clava sobre la piel martirizada que brilla esmaltada con vejigas de borrego y resaltan tres potencias sobre la cabeza del Hijo de Dios.
La imagen de veneración reposa entre arreglos de rosas rojas junto a la Virgen Dolorosa y San Juan Bautista. Más tarde, se llevarán en andas con ayuda de un coche mecánico desde el altar principal recubierto con pan de oro en la iglesia que data entre 1537 y 1680.
Los días previos, se preparan con ensayos y rezos. El miércoles santo se lleva a cabo el Arrastre de Caudas y el jueves santo se celebra el lavatorio de pies para conmemorar la última cena. Por costumbre, los creyentes católicos recorrían este día las siete iglesias de la calle García Moreno para recoger agua bendita, instrumento imbatible para limpiar casas, curar espantos y combatir malos espíritus.