Print Friendly and PDF
only search openDemocracy.net

"El futuro de Europa está en nuestras manos: nosotros, los del 89, tenemos que defenderlo."

Los jóvenes europeos deben protagonizar el diseño del futuro de Europa, ya que en última instancia recaerá sobre ellos la defensa de una sociedad abierta, tolerante y liberal. Entrevista. English Português

Manifestación a favor del futuro europeo de Grecia. Atenas, Grecia, 9 de julio de 2015. Pikoulas Kostas ABACA/PA Imágenes. Todos los derechos reservados.

Enójate. Enfádate con nosotros. Pero cambia Europa. Lo necesitamos.”

- Timothy Garton Ash, The Guardian.

Generación 1989 es una red política abierta, comprometida con la movilización de los jóvenes europeos, cuyo objetivo es regenerar a largo plazo el proyecto europeo a través del desarrollo de propuestas políticas innovadoras. Entrevistamos a Rodrigo Vaz, director de la sección portuguesa.

Manuel Serrano: El objetivo de Generación 1989 es revitalizar el proyecto europeo reflejando las ideas propuestas por ciudadanos jóvenes comprometidos con los valores fundacionales de la Unión y de una sociedad abierta. ¿Cómo nació esta iniciativa?

La Generación 1989 es una red política abierta, comprometida con la movilización de los jóvenes europeos.

Rodrigo Vaz: La Iniciativa empezó en Londres: la creó en 2015 un grupo de estudiantes de la London School of Economics (LSE), que se dieron cuenta de la necesidad de renovar los ideales europeos y las políticas de la UE. Surgió como respuesta al desafío lanzado por Timothy Garton Ash en The Guardian, en el que exhortaba a los jóvenes europeos a asumir el protagonismo del diseño del futuro de Europa. Pretendemos no sólo elaborar propuestas que estén en consonancia con una visión ecuménica de Europa, sino también convertirlas en realidad a través de acciones concretas.

MS: La Unión Europea está atravesando una crisis existencial. Muchos europeos han perdido la fe en un proyecto que logró unir a los países europeos y evitar conflictos en este continente tantas veces diezmado por las guerras. ¿Cómo podemos revertir esta situación?

RV: Creo que la salida de esta crisis depende de un cambio de políticas y de dinámica. Existen una serie de propuestas políticas, desde reformas institucionales hasta la configuración de la Unión Europea como actor global, que tratamos en nuestro blog (1989 blog @ EurActiv). Seguramente discutiremos estos temas, y otros muchos, en la conferencia que realizaremos en febrero en la LSE sobre cómo abordar el populismo. A esto yo le añadiría la urgencia de cambiar la dinámica que caracteriza el proyecto europeo. Hace ya demasiado tiempo, desde la crisis de 2008, que la UE reacciona a la defensiva y siempre con retraso. Esta no es casi nunca una buena receta para contrarrestar cualquier tipo de crisis, y mucho menos una con implicaciones tan profundas como esta. Estoy convencido de que una forma de salir de esta crisis consiste en revertir estas dinámicas. Y esto, hay que hacerlo aportando propuestas políticas. Reformar la arquitectura política de la Unión Europea, por ejemplo, sería una forma audaz de revitalizar la dinámica del proyecto europeo.

MS: ¿Qué pasará ahora que el Reino Unido ha decidido abandonar la UE? ¿Debemos preocuparnos por si se produce un efecto contagio?

RV: La respuesta depende de lo que hagan los responsables políticos, de que tengamos líderes capaces – y motivadores – y una sociedad civil responsable. Es fundamental que tanto los actores políticos europeos como sus electores salgan a escena y rechacen de forma inequívoca cualquier amenaza populista. La UE se verá reforzada – y saldremos ganando todos - si sus miembros no se rinden a las fuerzas centrífugas. La decisión del electorado en países como Francia, Holanda o Alemania será decisiva para evaluar si existe o no riesgo de contagio. Creo que en Alemania y Francia, sobre todo, el riesgo es menor.

Manifestantes reunidos delante del Tribunal Supremo Británico. Londres, 5 diciembre 2016. NurPhoto SIPA USA/PA Images. Todos los derechos reservados.

MS: Vuestro programa de trabajo para 2016/2017, ya lo has dicho antes, se centra en el populismo, en buscar entender sus orígenes y su poder de atracción. En un contexto en el que las élites han demostrado no estar a la altura de los retos, ¿cómo podemos combatir la retórica del miedo y el odio?

RV: Entablando una conversación que abarque las causas del descontento en toda Europa: la falta de movilidad social, las dificultades económicas crecientes y la brecha de la desigualdad. A esto hay que añadir la peligrosa amenaza de división que atraviesa nuestras sociedades – en términos de edad, etnia, religión u otros criterios. Nos encontramos hoy en una situación impensable hace diez años. Algunas de estas tensiones ya existían desde luego antes de la crisis de 2008, pero se han normalizado en los últimos dos años. La mejor forma de combatir esta retórica divisiva es con una agenda económica que logre ser efectiva a escala europea. Pero es crucial que vaya de la mano con la conversación que mencioné antes: necesitamos una narrativa renovada que deje claros los beneficios de una sociedad abierta, tolerante y liberal - una narrativa que vaya más allá del nacionalismo y de la demagogia.

Necesitamos una narrativa renovada que deje claros los beneficios de una sociedad abierta, tolerante y liberal.

MS: Los medios de comunicación son corresponsables del actual estado de ansiedad y desinformación de la población. ¿Deberíamos invertir más en estrategias de comunicación más eficaces? ¿Deberíamos publicitar las ventajas de pertenecer a la UE para neutralizar la narrativa negativa que prevalece en la actualidad?

RV: No hay duda de que necesitamos una nueva narrativa. Y que hay mucho margen de mejora en lo que a comunicación de la UE se refiere. Las fuerzas populistas han sido mucho más eficientes en trasladar su mensaje. Sin embargo, yo evitaría culpar a los medios de comunicación. Pese a estar de acuerdo con que la cobertura mediática ha beneficiado en cierto modo a aquellos que quieren construir muros que nos separen, y que comprobar datos no es tan prioritario como debería, el grueso de la responsabilidad recae sobre aquellos actores políticos que creen en fronteras abiertas y el orden liberal: tienen que dar un paso al frente, decir las cosas por su nombre y acallar a los contrarios. Si analizamos las últimas elecciones canadienses y estadounidenses, vemos que en ambas teníamos a dos candidatos mediáticos que acabaron ganando las elecciones – las diferencias entre ambos, sin embargo, son tan enormes como obvias.

Manifestación contra la elección del presidente Trump. Varsovia, Polonia. 21 de enero de 2017. Anna Ferensowicz Zuma Press/PA Images. Todos los derechos reservados.

MS: Generación 1989 tiene secciones en varios países europeos. ¿Crees que iniciativas como ésta pueden ayudar a promover la inclusión y la pluralidad en un mundo en el que los populistas manipulan a los ciudadanos para enfrentarlos unos a otros?

RV: Sin duda. Como escribió el presidente de Generación 1989 en el blog de la iniciativa, si hay algo positivo que podamos sacar de 2016, éste es el apoyo rotundo de los del 89 – los jóvenes europeos nacidos después de 1989, o sea los millenials – hacia los ideales europeos. Este apoyo debe traducirse en iniciativas como esta, capaces de movilizar a los jóvenes europeos para trabajar juntos en fortalecer estos ideales. Al final, recaerá sobre nuestros hombros la responsabilidad de defender los valores en los que creemos.   

MS: Estáis estableciendo una nueva sección en Portugal, la primera en el sur de Europa. ¿Qué piensas del futuro de la región? ¿Y de Portugal en particular?

RV: Portugal es la primera sección en el sur de Europa, pero pronto abriremos nuevas secciones en la región. El sur de Europa ha sido la zona más afectada por la crisis financiera de 2008 y la correlación que se produce aquí entre depresión económica y permeabilidad hacia las fuerzas populistas es casi perfecta – Grecia sería el ejemplo más claro, pero también Italia y España. Creo, por lo tanto, que es urgente luchar en el sur por una Europa liberal y abierta. Y esa retórica debe ir de la mano de un rescate económico de la población. La interdependencia es clave y las fuerzas políticas pro-europeas tienen que encontrar nuevas formas de cooperación eficaces y lograr resultados positivos para todos. Esto no se logrará sin realismo, pero tampoco sin creatividad.

La interdependencia es clave y las fuerzas políticas pro-europeas tienen que encontrar nuevas formas de cooperación eficaces y lograr resultados positivos para todos.

Portugal formó un nuevo ejecutivo el año pasado recurriendo a una fórmula parlamentaria bastante creativa. No me corresponde a mí, y por supuesto no desde esta posición, detenerme a analizar los méritos o deméritos de la solución encontrada, pero el hecho crucial ha sido que, en Portugal, las fuerzas nacionalistas no se han visto favorecidas por la crisis. Esto es algo de lo que debemos estar orgullosos. Y algo sobre lo que debemos construir.   

Creatividad quiere decir explorar también nuevos espacios de cooperación y compromiso. La cumbre EUMed se celebró por primera vez en septiembre, en Atenas, y hace unas semanas se celebró una segunda cumbre en Lisboa. Todavía es pronto para saber si esta iniciativa logrará resultados significativos a la hora de conformar una agenda de prioridades común, pero su propia existencia ya es muy alentadora. 

About the authors

Rodrigo Vaz holds a BA in International Relations from the Catholic University of Portugal and a MSc in African Politics at SOAS, University of London. He was until recently at Graduate Attache Researcher at the British Institute in Eastern Africa. His research interests lie mainly in political transition and regime change within a combined history and politics approach.

Rodrigo Vaz é licenciado em Relações Internacionais pela Universidade Católica Portuguesa e tem um Mestrado em African Politics pela SOAS, University of London. Foi até recentemente um Graduate Attache Researcher no British Institute in Eastern Africa. Os seus interesses académicos focam-se sobretudo em transições politicas e mudanças de regime, numa perspetiva combinada entre historia contemporânea e ciência politica.

Lisbon-born Manuel Serrano holds a Bachelor’s degree in Law from ESADE Business and Law School and a Master degree in International Relations from the Barcelona Institute for International Studies (IBEI). He currently works as Junior Editor at DemocraciaAbierta.

Manuel Serrano, nacido en Lisboa, es licenciado en Derecho por la ESADE Business and Law School y Máster en Relaciones Internacionales por el Instituto Barcelona de Estudios Internacionales. Actualmente es Editor Asistente en DemocraciaAberta.

Manuel Serrano, nascido em Lisboa, é licenciado em Direito pela ESADE Business and Law School e completou o Máster em Relações Internacionais no Instituto Barcelona de Estudios Internacionais. Actualmente é Junior Editor na DemocraciaAberta.


We encourage anyone to comment, please consult the
oD commenting guidelines if you have any questions.