La campaña concertada por las elites políticas y económicas de Guatemala para debilitar los importantes logros alcanzados en el combate de la corrupción y la impunidad en las últimas décadas llega a un nuevo capítulo.
Varias mujeres dentro del sistema de justicia han jugado un papel esencial en esta lucha, desafiando no sólo los intereses de las elites, sino también las normas de género en una sociedad patriarcal. Desafortunadamente, estas mujeres han sufrido las consecuencias y enfrentado fuerte acoso y persecución, con grandes impactos personales.
La Magistrada Gloria Porras, una abogada ampliamente conocida por su compromiso con la lucha contra impunidad y corrupción, es la más reciente víctima en este proceso. Porras fue magistrada de la Corte Constitucional durante los últimos diez años, y el último año fue presidente de la Corte. El 13 abril de 2021, el Congreso impidió su juramentación para un nuevo período de cinco años como magistrada, con base en un argumento falso de errores en el procedimiento para su nominación.