Se izaron banderas israelíes en los puntos más altos de la favela Cidade Alta, en la Zona Norte de Río de Janeiro, en Brasil. Se levantan barricadas para contener la entrada de policías y grupos rivales. En estas barricadas, el símbolo de la Estrella de David advierte a los transeúntes sobre el territorio al que están ingresando. En un búnker utilizado por narcotraficantes, las fuerzas policiales encontraron municiones para ametralladoras antiaéreas, chalecos antibalas y un lujoso ejemplar de la Torá, el libro sagrado del judaísmo.
A la sombra de la pandemia de Covid-19, grupos criminales tomaron el control de cinco barrios marginales en las periferias de Río de Janeiro y establecieron el autoproclamado Complejo de Israel. Rivales históricos en la disputa por el control territorial, narcotraficantes y paramilitares se han unido para impulsar sus negocios ilegales.
El Complejo Israel está dirigido por el narcotraficante Álvaro Rosa, conocido como Arão (Aarón en portugués), el hermano bíblico de Moisés, y ex policías vinculados al grupo paramilitar Oficina del Crimen, un notorio escuadrón de la muerte, declarado responsable de varios delitos, incluido el asesinato concejala Marielle Franco en 2018. Actualmente, el grupo ejerce el control sobre al menos 130.000 residentes.