democraciaAbierta: Analysis

El ‘efecto brasileño’ esconde la caída de las clases medias latinoamericanas durante la pandemia

Los efectos positivos del auxilio de emergencia han demostrado que la necesidad de una renta básica universal es cada vez más inevitable

Manuella Libardi democracia Abierta
1 julio 2021, 3.57pm
Brasil ofreció ayuda de emergencia a los ciudadanos afectados por la pandemia mediante transferencias de dinero
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Joacy Souza/Alamy Stock Photo

La pandemia de Covid-19 arrastró las clases medias de América Latina y del Caribe a estratos más bajos, pero la situación podría ser por lo menos dos veces peor sin el “efecto brasileño”, como lo describió el Banco Mundial.

En 2020, más de 4,7 millones de latino-americanos y caribeños que pertenecían a la clase media descendieron a la vulnerabilidad debido a las consecuencias económicas de la pandemia, según el Banco Mundial. Sin el programa de transferencia de dinero estipulado en Brasil, conocido como auxilio de emergencia, ese número llegaría a 12 millones de personas en la región.

Si consideramos las personas que descendieron a la pobreza, como la define el Banco Mundial, el impacto de la medida de auxilio de Brasil queda aún más evidente. Sorprendentemente, la pobreza en América Latina y el Caribe disminuyó en 2020. Según el Banco, por lo menos 400.000 personas salieron de la franja de ingresos que califica como pobreza en la región. Pero si excluimos los beneficiarios del auxilio de emergencia en Brasil, el Banco estima que 20 millones de latinoamericanos habrían caído en la pobreza el año pasado.

A fines de marzo de 2020, el Senado brasileño aprobó una renta básica de 600 reales (más o menos 115 dólares a la época) para trabajadores informales o autónomos, microempresarios individuales y desempleados, entre otros. El presidente Jair Bolsonaro fue inicialmente contrario a la medida y cuando la aceptó, por presión de la oposición, intentó limitar el monto a 200 reales, o algo como 40 dólares, durante tres meses no prorrogables. En medio a las crecientes críticas a su pavorosa gestión de la pandemia, Bolsonaro aprobó la medida y las rentas empezaron a ser transferidas a personas que calificaron en abril del año pasado. Fueron cinco parcelas de 600 reales, seguidas de otras cuatro de 300 reales durante el año.

Hasta noviembre de 2020, el gobierno había pagado 250 mil millones de reales a más de 68 millones de brasileños, según la página del gobierno federal. De forma directa o indirecta, el auxilio alcanzó a mitad de todos los 213 millones de brasileños. El valor representó un poco menos del 50% de los gastos que el país tuvo con el enfrentamiento a la pandemia hasta diciembre, según la página del Senado. El beneficio sigue en vigencia, pero con valores reducidos a una media de 250 reales.

Además de reducir la pobreza, el programa de transferencia de dinero también demostró ser una herramienta efectiva para estabilizar el Producto Interno Bruto durante la crisis

Los efectos del auxilio de emergencia también se vieron reflejados a través de la reacción de la población al gobierno Bolsonaro a fines de 2020. A pesar de todo el caos causado por el presidente durante la pandemia, la aprobación popular de su gobierno alcanzó niveles record en diciembre de 2020, cuando 47% de los encuestados afirmaron aprobar su gestión. La desaprobación volvió a subir con la reducción del auxilio.

El efecto económico de las transferencias

Además de reducir la pobreza, el programa de transferencia de dinero también demostró ser una herramienta efectiva para estabilizar el Producto Interno Bruto durante la crisis. Los bienes y servicios producidos por Brasil en 2020 desplomó unos 4%, pero las proyecciones estimaban que cayeran 6.5%. Según economistas, las inyección de dinero a través de las transferencias están por detrás del logro. En otras palabras, el programa tuvo un impacto positivo de 2,5% en el PIB. Un estudio realizado por la Universidad de São Paulo estima que el auxilio evitó que la economía cayera entre 8,4% y un 14,8%.

“Cuando comenzó la pandemia, había una expectativa muy negativa. Cuando llegaron los auxilios y otros programas, fue posible tener una mejora en el resultado del PIB,” dijo Sérgio Vale, economista jefe de MB Associados, al periódico Correio do Povo. El presidente de la Caixa Econômica Federal, empresa estatal brasileña de servicios financieros, Pedro Guimarães, afirmó que el auxilio se vio reflejado en el consumo promedio de los brasileños. Según la Caixa, el auxilio es responsable de 47,6 mil millones de reales que se gastó en tiendas y supermercados en 2020.

Después del fin del auxilio, ¿qué?

El auxilio de emergencia contiene en el nombre que es una medida provisoria y no una estrategia de largo plazo. En algún momento, las parcelas, que ya se han reducido a 150 reales (30 dólares) en algunos casos, dejarán de entrar en las cuentas bancarias de los brasileños en situación de vulnerabilidad.

La pandemia ha reforzado la importancia del Bolsa Familia, transformando la discusión y la posibilidad de una renta básica universal cada vez más inevitable

Los efectos positivos de la medida de transferencia de dinero han reavivado los debates sobre una renta básica universal – tema en pauta en diversos países del mundo ya hace varios años. El propio ministro ultraneoliberal de Economía, Paulo Guedes, ha dicho que Brasil tendrá que criar nuevos programas sociales a raíz de las consecuencias de la pandemia. El plan de su ministerio es reducir las parcelas hasta que el país se devuelva a la estructura anterior del icónico Bolsa Familia, por el cual Brasil es mundialmente conocido. Pero agregó que el país tiene que contemplar un programa con rentas más altas.

“Lo que tenemos por delante es responsabilidad, compromiso con la responsabilidad fiscal, pero a la vez, con esa sensibilidad social. Entonces, tiene que haber … una capa de protección y es parte de nuestro programa una renta básica más alta. Pero todo esto tiene que tener buenos fundamentos fiscales, de lo contrario se perderá ”, puntualizó Guedes.

Según el Supremo Tribunal Federal, Brasil deberá incorporar un programa de renta básica en 2022. Dos programas, el Renta Brasil y el Renta Ciudadana, siguen en discusión y podrán reemplazar o incrementar programas existentes. De todas formas, Brasil ya tiene una estructura efectiva que permite las transferencias de dinero. La pandemia ha reforzado la importancia del Bolsa Familia, duramente criticado por Bolsonaro y otros políticos conservadores a lo largo de los años, transformando la discusión y la posibilidad de una renta básica universal cada vez más inevitable.

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