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Ecuador después de Correa: ¿cambio o relajación?

Se espera que el candidato gubernamental gane las elecciones del 19 de Febrero, pero el país podría enfrentarse a una segunda vuelta. ¿Llegará también a Ecuador la ola conservadora?. English

Gerard Coffey
8 February 2017
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El Presidente de Ecuador, Rafael Correa celebra con los partidarios de Alianza País (AP), el décimo aniversario de la revolución ciudadana denominada 'La Década Ganada' en Guayaquil, Ecuador. 15 de enero de 2017. NurPhoto SIPA USA/PA Images. Todos los derechos reservados.

No puede hablarse de un clima de expectación en Ecuador en torno a las elecciones presidenciales que se celebrarán el 19 de febrero. La impresión general es que a los ocho candidatos que se presentan les falta colorido. Pero no seamos injustos. Los candidatos raramente tienen la oportunidad de mostrar su valor en el escenario nacional antes de hacerse con el poder y, para aquellos que lo consiguen, un buen posicionamiento en cuanto a imagen pública no es necesariamente una ventaja: me viene a la mente Gordon Brown, el "gran puño cerrado" - aunque hay otros casos.

En estas elecciones especialmente, los candidatos tienen otra desventaja: la vara de medir es sin duda el actual presidente, Rafael Correa, el más popular de la historia del país y el que más tiempo ha permanecido en el poder, cuya enorme presencia ha eclipsado todo y a todos durante diez años, incluyendo a los candidatos que desean tomar el relevo.

Además de la popularidad de Correa, que incluso la crisis financiera de los últimos dos años[i] sólo ha logrado atenuar ligeramente[ii], la debilidad percibida de los otros candidatos, entre ellos los aspirantes del partido de gobierno - dos ex vicepresidentes: Lenin Moreno y Jorge Glas, candidatos a la presidencia y vicepresidencia respectivamente -, resultará muy difícil de superar.

Sin embargo, el dúo de Alianza País no tiene la victoria asegurada. Podría darse la posibilidad de una segunda vuelta y, a pesar de su alto grado de aceptación pública, Moreno, un político amable con antecedentes más o menos de izquierdas - mucho más que Rafael Correa - y que usa una silla de ruedas a resultas de un disparo que recibió durante un robo del que fue objeto, no es Rafael Correa. Por otra parte, el perfil político de su compañero de candidatura, representante de la corriente más derechista del partido, se ha visto  dañado por persistentes rumores de corrupción, cuyo impacto ha ampliado la oposición al exigir que se investiguen. Hay mucha politiquería en todo ello y, a falta de pruebas sólidas, las campañas de rumores son sólo eso - pero laminan. Con todo, lo cierto es que, tenga las manos limpias o no, Glas no es lo que podría llamarse un héroe popular.

La suerte o la buena gestión - o ambas cosas -, han silenciado los gritos de batalla de los partidos de la oposición en relación al reciente escándalo de corrupción que involucra a la petrolera estatal Petroecuador – aunque las recientes declaraciones de Carlos Pareja Yanuzelli, ex jefe de Petroecuador, hoy residente en Miami, Florida, han reavivado el escándalo, al acusar éste a Jorge Glas de estar al corriente de todo lo que ocurría dentro de la compañía[iii]. Otro caso de corrupción, que afecta a la empresa brasileña Odebrecht, ha contribuido a reforzar la percepción general de que todos los políticos son corruptos - una opinión que puede favorecer al gobierno. Se utilizaron al parecer trescientos treinta millones de dólares para conseguir unos contratos de construcción que comportaron un sobreprecio considerable. No se ha filtrado ningún nombre de presuntos implicados, lo que no sorprende a nadie, dado que el Fiscal General está claramente a las órdenes del gobierno. En estos momentos, no hay implicado ningún alto cargo del gobierno. De hecho, Ecuador es el único país implicado en el que no hay investigaciones en curso.

Balance de situación

A favor de los candidatos de Alianza País está el hecho de que muchos de los cambios que se han producido en los últimos diez años han sido positivos, especialmente para los ciudadanos con ingresos bajos: se han modernizado servicios públicos; se han construido o reequipado hospitales; se han construido o remodelado universidades y se han clausurado falsos centros educativos; tras décadas de inactividad, se han construido centrales hidroeléctricas y se ha estabilizado el suministro de electricidad tras décadas de cortes imprevisibles de suministro; se han llevado a cabo grandes mejoras en el sistema nacional de carreteras, con lo que se ha reducido la duración de los trayectos en autocar. Son éstas las cosas que más importan a la mayoría de la población, y el partido en el gobierno lo sabe. No parece que el problema sea ni el capitalismo ni cualquier otra ideología: lo que cuenta es el nivel de vida.

Pero sean cuales sean los avances que se han dado, no cabe duda de que es preciso realizar ajustes, especialmente en educación y salud, y de que persisten graves problemas, algunos de ellos extremadamente graves, en otros ámbitos. Proyectos petroleros o mineros han desplazado a población indígena de sus tierras tradicionales - que, ya sean o no de su propiedad, son esenciales para su modo de vida -, dando lugar a veces a  enfrentamientos violentos y víctimas mortales, a la vez que la muerte de varios activistas anti-minería queda sin esclarecer. Se clausuró un sindicato de maestros controlado por el Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador (PCMLE) y en su lugar se creó otro sindicato progubernamental: dividir a las organizaciones de la oposición es una constante. Hay otros ejemplos que, por falta de espacio, no vamos a enumerar aquí. Pero quizás el problema más grave de todos es que el sistema judicial está totalmente bajo control gubernamental - el sistema ha mejorado mucho a niveles inferiores, pero ¡cuidado!, si usted tiene un caso contra el Estado, sea consciente de que no lo ganará nunca.

Por supuesto, los hay que han salido ganando con los años de Correa. La clase media se ha beneficiado enormemente del auge económico entre 2007 y 2014, impulsado principalmente por proyectos petroleros, que son a menudo objeto de crítica. Muchos se quejan ahora de falta de "libertad", demasiados impuestos, demasiada burocracia. Los profesionales quieren “sacarse al gobierno de encima" y lamentan la falta de libertad de prensa – la acusación de que el gobierno persigue a sus oponentes no es baladí: controla varios medios de comunicación, entre ellos un diario que funciona claramente como una máquina propagandística.

Para un gobierno de izquierdas, la prensa "libre" es un verdadero problema pero, en este caso, la lucha tiene que ver más con cuestiones históricas que ideológicas.

Y el finalista es…

Esas son las cuestiones que están en el trasfondo de las elecciones del 19 de febrero. Según todas las encuestas, desde que fue nombrado candidato del partido del gobierno, Lenin Moreno ha mantenido una ventaja sustancial sobre sus rivales, así como sobre su principal rival interno, Jorge Glas. El ahora candidato a la vicepresidencia recibió el apoyo de Correa y de gran número de altos cargos del partido, muy preocupados por su futuro en caso de ganar Moreno. El problema para Glas y sus partidarios fue que, a pesar de su notoriedad tras el terremoto de abril de 2016, los números no daban: las encuestas apuntaban a que podía ser derrotado en las urnas. Al final se impuso el pragmatismo, una característica muy arraigada de este gobierno.

A medida que se aproxima el día de la votación, la gran pregunta no es si ganará el tándem Moreno-Glas, sino por cuánto. ¿Lo suficiente para hacerse con el trono en la primera vuelta? Nadie puede asegurarlo: se precisaría el 40% de los votos válidos y una ventaja de por lo menos 10% sobre el segundo clasificado. Quién podría ser el finalista está todavía menos claro.

El debate se centra ahora, pues, en quién puede terminar segundo, provocar quizás una segunda vuelta, unir quizás a todos los votantes anti Correa-Moreno, y quizás ganar las elecciones. Las posibilidades son muchas, las probabilidades pocas. A pesar de las dificultades, un debate reciente entre los candidatos - siete de ellos, ya que Moreno no participó – consistió en reclamar el segundo puesto. La percepción general es que nadie fue capaz de salirse de la zona zombie y presentarse como un candidato sólido. La única mujer en liza, Cynthia Viteri, con una amplia experiencia como diputada a sus espaldas, fue quizás la única que generó cierto nivel de respeto, aunque no consiguió necesariamente convencer con el discurso libertario y pro-mercado de su partido. Pero queda por ver cómo se traducirá todo esto el día de la votación.

Según una encuesta telefónica realizada durante este debate, lo presenció sólo el 9,37% de la población y el 7,76% afirmó que había decidido cambiar su voto. Pero quizás lo más interesante es que casi el 73% de los encuestados confesó que no entendía las propuestas[iv] económicas de los candidatos, mientras que algo más del 75% dijo lo mismo de las propuestas anticorrupción. Los números no son muy reconfortantes para los defensores de la democracia representativa. El número de indecisos es extremadamente alto y se sitúa alrededor de 40-50%, dependiendo de qué empresa de encuestas decida uno creerse, si es que hay alguna que pueda creerse[v].

El papel mojado de las encuestas

Uno de los muchos aspectos cómicos de la campaña ha sido el comportamiento de las empresas encuestadoras, varias de las cuales están claramente alineadas con partidos políticos determinados. Como era de esperar, ellas lo niegan. El ejemplo más claro es Market, cuyas encuestas dan sistemáticamente a Cynthia Viteri, la candidata del Partido Social Cristiano (PSC), más porcentaje de voto que a sus contrincantes.

Pero éstos no se quedan atrás: CEDATOS apoya al banquero Guillermo Lasso, que se consideraba que tenía prácticamente asegurado el segundo lugar, y Perfiles de Opinión, que favorece al candidato de Alianza País. Al “candidato de izquierdas”, el general Paco Moncayo, héroe de la guerra contra Perú de los años noventa, ex alcalde de la capital, Quito, y ahora jefe del partido de extremo-centro Izquierda Democrática, se le ha aislado. Tiene una empresa de encuestas, pero los principales medios de comunicación, que naturalmente defienden a sus propios candidatos, no le hacen ni caso – por desgracia para él, son muy pocos los que sí.

Cabe mencionar que tras una serie de fracasos en los últimos años, pocos eran los que pensaban que la reputación de los encuestadores podía caer más bajo - pero lo ha hecho. Merecen una medalla por haber logrado lo imposible y por haber proporcionado momentos cómicos en una campaña básicamente aburrida.

El asunto, sin embargo, no es ni mucho menos tan divertido para los candidatos y sus patrocinadores. En su desesperación por llegar en segunda posición, dos de los candidatos se han declarado ahora la guerra y la han declarado también a una de las empresas encuestadoras. El equipo de Lasso ha acusado de sesgo, de publicar información falsa y de fabricar datos a los encuestadores de Viteri (Market), lo que no sorprende a nadie. La respuesta de estos últimos ha sido preguntar por qué, si tan sesgados son, los de Lasso intentaron contratarlos para las últimas cinco semanas de campaña. Rafael Correa, que no se caracteriza por quedarse al margen de las cosas, también ha acusado a Market de publicar información falsa[vi].

La izquierda: nota a pie de página

Tras varios años construyendo pacientemente una plataforma política y elaborando una agenda de medidas, la izquierda se unió en el llamado Acuerdo Nacional Por el Cambio. Un largo proceso de selección llevó al general Moncayo a ser elegido como candidato a la presidencia: la esperanza era que, a pesar de sus dudosas credenciales izquierdistas, el hecho de ser un personaje conocido y de que se le tuviera por un hombre honesto, aún siendo un político, serviría de trampolín para obtener una sólida presencia en la próxima Asamblea. Sin embargo, todo parece indicar que es muy poco probable que la apuesta consiga los efectos esperados.

Según todas las encuestas, menos una, de los cuatro candidatos con posibilidades reales de ganar[vii], Moncayo se encuentra en última posición – se diferencian únicamente en el porcentaje de votos que puede obtener. Nadie, aparte de Estrategia y Táctica, le da más del 14% de los votos, lo que es claramente insuficiente para atraer a los partidarios de que gane cualquiera menos Moreno-Alianza País. Aunque existe un sesgo evidente contra cualquier persona vinculada a los partidos más radicales de izquierda, su gran desventaja ha resultado ser su falta de carisma y de fondos. Aunque hay algún destello de luz en la lista de los candidatos a la Asamblea, de momento parecería que estamos ante un plus ça change en la parte roja del espectro político.

P.D. El segundo debate televisivo tuvo lugar el domingo 5 de febrero y se desarrolló sin sorpresas: hubo pocas ocasiones brillantes y los candidatos se mostraron extremadamente cautelosos, con lo que dieron pocos argumentos para que los votantes cambien de opinión. Moreno estuvo presente y, tras un comienzo algo vacilante, logró salir lo suficientemente airoso como para no perder; Moncayo se mantuvo por lo general inerte, aunque en algún momento se mostró más animado; Lasso repitió constantemente su promesa de un millón de puestos de trabajo en la que, por supuesto, nadie cree excepto los fieles; y Cynthia Viteri jugó la carta del voto femenino, que en una sociedad machista como Ecuador no garantiza absolutamente nada. Lo más interesante fue tal vez Rafael Correa twitteando comentarios sobre los candidatos de la oposición a sus millones de seguidores. Guste o no, Correa es ineludible.

 


[i] Desde julio de 2015, el país ha estado cinco trimesters consecutivos en crecimiento negativo.  http://www.tradingeconomics.com/ecuador/gdp-growth-annual

[ii] Según CEDATOS, que no favorece a Correa, su popularidad en diciembre de 2016 estaba por encima de 40% http://www.cedatos.com.ec/detalles_noticia.php?Id=266

[iii] Pareja Yanuzelli difundió varios videos en los que habla largo y tendido (con un detector de mentiras pegado al brazo) de la corrupción en la empresa petrolera estatal. Rafael Correa, naturalmente, le acusó de estar pagado por los hermanos Isaías, ex banqueros condenados por su papel en la crisis bancaria de 1999-2000, que viven también en Miami y que los Estados Unidos se niegan a extraditar. http://www.eluniverso.com/noticias/2017/02/03/nota/6030187/aqui-toda-revelaciones-carlos-pareja-yannuzzelli-episodios

[iv] http://ecuadorinmediato.com/index.php?module=Noticias&func=wap_news_view&id=2818814826

[v] http://www.calculoelectoral.com/ http://www.elcomercio.com/actualidad/candidatos-encabezan-encuestas-elecciones-ecuador.html.

[vi]  http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/politiko-2017/49/blasco-penaherrera-dice-que-guillermo-lasso-sufre-un-desequilibrio-psicologico

[vii] http://www.forosecuador.ec/forum/ecuador/pol%C3%ADtica/59547-%C3%BAltimas-encuestas-presidenciales-ecuador-2017-actualizado

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